OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS

jueves, 13 de septiembre de 2012

VERÓNICA LAURINO (*), POETA INVITADA


Source: ink361.com via Hernan on Pinterest
    limpiaparabrisas


POETAS DE ROSARIO XXIX


. Puro artificio
el jugo que sirven
en los colectivos de larga distancia.


. Se movía como
el pendular
parabrisas
de un automóvil.



. La belleza estaba
en las venitas de agua
de la ventanilla del bus.




. Ese perro negro saltando en el medio del campo invernal
era la imagen que yo buscaba de la libertad.





. Esa iglesia
con forma de galpón
contradecía toda religión.




. Un barco pintado de amarillo
transportado por un camión
        y de fondo
      el campo verde.



. En un cementerio muy pobre
al lado de un arroyo
“Se vende carnada”

 
. En el campo
los postes de cemento
reemplazaron
a los postes de quebracho.



. La ciudad que alienta
posibilidades
es la misma
que te las quita
al estar cerca.



. La nubes pasaban tan velozmente
y no era una película.




. La luna,
uña recién cortada,
arrojada al orden espacial y
una bandada de patos en
aerodinámica formación en V.





. Isla
río marrón,
los cardenales
con sus copetes rojos sobre
la arena amarilla y
el gris del humo.



. Miro la estela
que dejó el avión.
Así se esfumaron mis sentimientos.



. Subí al auto del desconocido
con una tranquilidad aterradora
llevaba una sillita de bebe.



. Cargo todo el explosivo
en la mochila y
salgo a caminar.



      . Compraste esa golosina
      lo mas parecido a comerse una nube.


Estos poemas pertenecen al libro Ruta 11 (Vox) 2007 

(*)Verónica Laurino nació en Rosario en 1967, donde reside actualmente. Publicó la novela: Breves fragmentos (Concejo Deliberante, Rosario), y los libros de poemas: 25 malestares y algunos placeres (Ciudad Gótica, Rosario), Ruta 11 ( Vox, 2007) y Comida china en coautoría con Carlos Descarga (Alción), la novela infanto juvenil Vergüenza (Sigmar, Buenos Aires, 2011) en colaboración con Tomás Boasso y participó en las siguientes Antologías: Un libro oscuro (Bajo la luna, Buenos Aires, 2012) y Nada que ver (Caballo negro y Recovecos, Córdoba, 2012).

sábado, 1 de septiembre de 2012

MICRORRELATOS en Jujuy (antología)




   Microficcionistas jujeños

por Marta Ortiz

“…el microrrelato ideal es el que apenas roza la superficie de una idea y se va, dejándonos un latido que –con suerte– puede atraer otras vibraciones y alegrarnos el día.”: estas palabras de Luisa Valenzuela se citan al pie de una de las secciones que articulan la antología Microrrelatos en Jujuy (junio de 2012), publicada por el sello que da nombre al grupo homónimo Ahora o nunca Jujuy; reúne relatos de los escritores Jorge Accame, Susana Aguiar, César Arrueta, Pablo Baca, Patricia Calvelo, Nélida Cañas, Víctor Ocalo García, Facundo Lerga, Estela Mamaní, Ildiko Nassr, Mariano Ortiz, Susana Quiroga, José Rodríguez Bárcena, Mónica Undiano.

De origen remoto, asentada como forma narrativa en el siglo XX, la microficción ha echado fuertes raíces en Latinoamérica; cito otras palabras, también de Luisa Valenzuela, recomendaciones para microficcionistas (en entrevista para la “Internacional Microcuentista” –microrrelatos y otras brevedades–): Rigor, sumo rigor, precisión absoluta, vuelo imaginativo, fantasía y coherencia, todo en dosis homeopáticas. Hay que ser despiadada para ceñirse al género, y tener un muy afilado y hasta quizá ácido amor por el lenguaje. A primera vista parece fácil, pero puede ser letal.

Luego de un breve texto introductorio, “Eso, y mucho más”, en el que Susana Quiroga, además de afirmar que “… la microficción constituye en sí misma un disparador para compartir, rumiar, comer, envenenar, confabular,crear, reír, enamorarse, jugar…” expresa que el libro nace con el doble deseo de mostrar un recorte en la producción del género que convoca y de difundir autores jujeños, la antología consta de seis apartados: Dicharacheros, Ingeniosos, Insinuantes, Melancólicos, Mente Demente, Truculentos y otras yerbas.
Imperdible, un libro para disfrutar.

Algunos microrrelatos a modo de botón de muestra:

Los poetas
                                                        
Llegan temprano al bar, de a uno o de a dos, con cigarrillos, habanos o pipas. Se quedan toda la noche riendo y hablando de hermosas mujeres, de viejos amigos, de ciudades perdidas, de estrellas fugaces…: de poesía. Y beben y fuman hasta el amanecer.
Al partir, dejan una pesada cortina de humo y un montón de cenizas en todos los rincones. La mujer que hace la limpieza siempre se queja. Ella no sabe que es el modo que tienen los poetas de disimular el fuego que le robaron a los dioses.
                                                                                  Patricia Calvelo

Agua
Estaba exhausto, sudoroso en las arenas del Huancar, sólo lo acompañaba el sol eterno y la arena blanca. Debía llegar a ese espejo que avizoraba a la distancia. A costa de gran esfuerzo se arrastró como una serpiente, llagándose las manos, los pies. Su cuerpo mendigó por la clara y transparente agua que llevaría a su boca. Se callaron los pocos ruidos del Huancar, sólo unas tolas rodaban por instantes. Al llegar, en desesperado intento hundió sus manos en el agua y llevó a sus labios un espesor de arena que los resecó aún más.
                                                                                                       Susana Aguiar 


La desvelada
Ella enciende la luz. Las ovejas son infinitas. Saltan y saltan la pirca de piedras. Una, dos, nueve, diez, noventa y nueve, cien. Por fin, cierra los ojos. No hay más ovejas. La ciento una fue asada y comida por todas las desveladas de la tierra.
                                                                                                       Susana Quiroga

Agua en la luna
Encontraron agua en la luna. ¡Mucha agua! dicen los diarios digitales. Millones y millones de dólares costó la sonda para buscar evidencia científica.
Mientras tanto, aquicito nomás, se proyecta la contaminación de los glaciares patagónicos, y en Tilcara falta agua potable en pleno Carnaval. Ay, ay, ay ¡qué será Señor!

                                                                              José Rodríguez Bárcena

Animales feroces 3
Se aleja después de hacer el amor conmigo. Dice que entre mis piernas vive un animal que lo quiere devorar.
Demasiado pronto descubrió mi secreto.
                                                                                                Ildiko Nassr

Vueltas
ildiko Nassr me preguntó esta mañana adónde había estado todo este tiempo
le respondí que probablemente haya estado viajando,
no sabía qué palabras poner en mi boca para que no vuelva a usurpar este lugar que yo estuve ocupando las últimas semanas
/yo, que ni siquiera recuerdo mi propio nombre/
y ella se despertó tan alegre y tan llena de sensaciones traídas desde su infancia que no pude evitar despedirme y dejarla volver
                                                                                               Ildiko Nassr

Fantasma
El mundo es tan extraño que a veces extraño estar en el mundo.
                                                                                          Mariano Ortiz

viernes, 24 de agosto de 2012

ÉTIMOS/1, enero/julio 2012 (nueva revista cultural producida y editada en Rosario)


  
Se presentó en bar Lennon (cultura y café), Urquiza esq. Paraguay, Rosario, el sabado 18 de agosto. Participaron del acto su director: David Fuks, miembros del staff de la revista: Graciela Aletta de Sylvas, Ma Cecilia Micetich, Marta Ortiz, el poeta salteño Leopoldo "Teuco" Castilla, y los invitados especiales: Elena Tardonato Faliere, Eduardo D'Anna, Enrique Gallego, Humberto Lobbosco. Músicos invitados: José Luis Gallardo, Andrés Guzmán, Facundo Madrid, Sebastián Rodríguez.
 
Más allá de presentarse como proyecto cultural en línea con otras revistas rosarinas que privilegian difundir autores valiosos por su contribución a la literatura y otras artes, tanto como por su compromiso con un ideal humanista, Étimos cuenta con dos atributos fundamentales: es un objeto llamativo y portátil. Portátil por su formato tabloide decidido tras numerosas idas y vueltas, solución salomónica que permitió finalmente editar el primer número logrando un efecto estético más que satisfactorio, al que se agrega el plus de su material flexible que permite manipularlo con facilidad y aún doblar en dos o en cuatro y leer en cualquier sitio y postura, además de caber tanto en una carpeta como en la cartera de la dama o en el generoso bolsillo masculino.
Me limito a comentar los títulos.
Étimos: primera elección, remite al intento de reunir palabras, a la idea de abrir un diálogo multitonal entre literatura y otras producciones culturales. “A la búsqueda de las voces originales que albergamos”, dice el eslogan. Pero no solo voces locales o regionales; Étimos se plantea borrar fronteras, incorporar también voces nacionales y extranjeras poco difundidas en nuestro medio.
Me gustan la apertura y también el cierre de este primer número; alfa y omega. El cuerpo textual de la revista queda para otros análisis o para degustar en la lectura individual. El tabloide cierra con la aclaración que se ofrece al lector en las dos últimas páginas: cómo se titularon las secciones, o, dicho de otra manera, de cómo algunos intertextos eligieron los títulos que articulan el orden interno de Étimos.
Se sabe que cuando escribimos lo hacemos con toda nuestra mochila de lecturas incorporadas; una “voz nueva” es el crisol que funde lo propio y lo ajeno, lo leído y la mirada “nueva”, en su versión reciclada en nuevo contexto. Y el entramado que se ofrece en Étimos no es excepción, sino que confirma la regla. Así, el título del primer apartado que incluye ensayos y artículos de fondo, alude a un verso de Paul Celan: …la palabra lograda al silencio (: memoria histórica, verdad y ficción). Y esto es absolutamente cierto. Las ciento treinta y cuatro páginas de Étimos funcionan como un escaparate o exhibidor de palabras logradas, que es como decir robadas al silencio: palabra de poetas, narradores, ensayistas, sociólogos, filósofos… Étimos destaca, y sigo acá el hilo del mismo poema de Celan Argumentum et silentio: “la palabra sobrevolada de estrellas /sobrevolada de mar”, que fije la memoria y alimente, por oposición a otra clase de palabras que: “… / prostituidas por las orejas de los desolladores / también trepan por el tiempo y los tiempos”.
La trama de intertextos aludidos continúa en la sección: Entre pueblos y horizontes altamente asomados, que encuentra su antecedente en un poema de Facundo Marull –de Ciudad en sábado–, el verso que dice:Paraná hermano, abierto camino entre pueblos y horizontes altamente asomados” (y aquí lo que asoman son cuentos y poemas producidos en Rosario y su Región, sin olvidar su marca de agua que abraza: el río Paraná). Otra sección, Cuerdas en tierra y aire, toma prestado su nombre de un libro de poemas de Ma Cecilia Micetich, bella metáfora que enlaza música y literatura. Podemos agregar, la referencia a un texto de Deleuze y Guattari, apto para apoyar la especulación sobre la potencialidad del devenir animal, que da nombre a otra sección.
Hay espacio también para la traducción, la reseña y el rescate de textos. Mucha tela para cortar, vale meterse en este cuerpo textual, recorrerlo, descubrirlo. Es un camino de sorpresas.

por Marta Ortiz