OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS

viernes, 18 de febrero de 2011

SILVIO GONZÁLEZ (*), POETA INVITADO



POETAS DE ROSARIO XI


Refinería

Un pibe escapa por la ventana,

hace polvo la siesta de su hora


admitía una ciudad posible

en su cuadra, mujeres de puntas

rosadas y ocres intencionados

caídos de los sucios plátanos


ese imperio de cardos, su tajo

de vías y girasoles secos,

de crepitantes langostas negras

y pequeños hallazgos de carros


La bendición de la sangre quieta

esa verdad que vierte hacia el alma:

memoria de veredas lavadas

sonido de tacos y cuchillos


Un humo desastroso de cereal

purificaba el pobre porvenir

trayendo un gospel de barrio bajo

para morir tras el cañaveral


Los viejos poblaron con sombras

el nombre de un barrio iluminado

con restos de países lejanos

guitarras y voces de avería


Los viejos que dejaron

la pérfida misión de la mudanza,

la piedra que abrillanto alucinado

contra el paredón del ferrocarril

a una hora en que el pibe regresa

de la siesta que jamás durmió.


Refinería II

A los viejos de mi barrio

Todos morimos en un cañaveral

al arrullo de chalas secas

y al costado del camino


Todos supimos del paso efímero

del tren de pasajeros,


nuestra carga era el cereal,

la abstracta rutina del granero

del mundo


jamás convertimos en quintales

ningún sueño


Somos el barrio

la vía y

el espíritu santo

de las fábricas vacías


Creer


Años después

hallé la cortada tomada


el viento la bamboleaba

como a un puente


cerré los ojos y

creí


reptaba en los restos de vías

un brillo


como por las arrugas de un viejo rostro

una lágrima


cerré los ojos

y creí


creí intensamente


La otra casa


Lavé todas las sombras de la casa

pero aún tu sonrisa vibraba

como el paso del tren


dormí en la habitación más alejada de la noche


desperté en la mañana más afligida y más nueva


y hallé el patio, la enredadera y el tendedero


allí


Vecinas del barrio


Las vecinas, mayores,

mientras barren

miran


¿buscarán ,

cabeza gacha,

alguna pertenencia

en las veredas?


¿Recordarán

viejos salones de baile?


¿a sus compañeros?


¿navidades

de mesas tendidas en la calle

bajo la sombra de los plátanos?


¿Aventarán la realidad

Sus movimientos

como a una pequeña brasa?


¿Serán una excusa

sus escobas ?


Ofrenda


Esperanzas tan íntimas

que no dan lugar


recetas con medidas exactas

que sólo requieren arte


fruteras en el centro de los abrazos


y sonidos de pájaros

y agua de los patios

y camisas dadas al viento

y calle de tierra sin regar

y tormenta


un rayo de sol transversal

sobre la mesa recién puesta


el albor de una gema


Poema para mi pequeña


Tengo miedo me decías

poniendo tu brazo

en mi cuello


los truenos te asustaban


y todos estamos

juntos

inseparables

en aquella noche


pequeña


cuando estábamos

inseparables

y juntos...


¿escuchás como suenan

estas palabras

en la noche?


Siglomundo (*)


Tuvieron que enterrarlas

en la casa de un tío

que vivía en Villa Constitución


treinta años después

releo el manifiesto surrealista

y sonrío azorado


(Refinería, siglomundo, Villa Constitución)


Mi tío murió

mi padre murió

mi madre murió también


decir a los hijos:

“otros llevaron libros

en sus cuerpos”


releer


cortar la farsa de la inocencia

que posa en traje de baño

a la hora del naufragio


decir: que la naturaleza del acto

es la muerte. Releer

decir: de cuántos crímenes

se compone el valor. Releer


estas enciclopedias

están en nuestra biblioteca

del barrio Arroyito


un día

salieron a la calle,


en ellas viajó el miedo,


alguien debió temblar

por su vida

por las coordenadas infantiles de mis rodillas


luego

(por decirlo atrozmente)


las desenterraron

y llegaron a mis manos


un viejo

que también murió

fue el encuadernador


Cuando no oigan el par de sus pasos


y adviertan la ausencia

vertebrada tras las rejas del ventanal


cuando lean


cuando imaginen un legislador


cuando busquen poesía

trabajo

amor


recuerden

las esbeltas voluntades


recuerden


cuando todo sea


horizonte y luz

(*) Enciclopedia, Centro Editor América Latina, fines de los 60, principios de los 70.


(de Barrio refinería, Ciudad Gótica, 2006)


(*)Silvio González, nació en Rosario, en 1965, donde actualmente reside. Tiene publicados poemas en diversas antologías. Presentador de "La poesía en los Bares", ciclo que lleva más de diez años ininterrumpidos de encuentros. Ha publicado "Barrio Refinería"(edit. Ciudad Gótica, Rosario, 2006). Participó del XV Festival Internacional de Poesía de Rosario, año 2007.

3 comentarios:

El poeta ocasional dijo...

Muy bueno, no invitado, socio de la poesía

Vuelo de noche dijo...

hermosa poesía y mejor persona, la síntesis de Silvio.

Norma Padra dijo...

Felicitaciones Silvio, bellas poesías muestran tu sensibilidad.
Un abrazo.
Norma