OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS

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sábado, 4 de enero de 2014

CIRCE MAIA (*)



 















Poemas tomados de La pescadora de perlas (Obra poética/Conversaciones con María Teresa Andruetto), Vientodefondo, Córdoba, 2013


Palabras
Tantos millones de bocas
                   tienen pasadas.
                        Pedro Salinas


En este cuarto me rodean muebles
que no conoces: tengo puesto ahora
este vestido que no has visto y miro
–¿hacia adentro, hacia afuera? No lo sabes–

Pero ahora y aquí y mientras viva
tiendo palabras-puente hacia otros:
hacia otros ojos van y no son mías
no solamente mías:
las he tomado como tomo el agua
como tomé la leche de otro pecho.
Vinieron de otras bocas
y aprenderlas fue un modo
de aprender a pisar, a sostenerse.

No es fácil, sin embargo.
Maderas frágiles, fibras delicadas
ya pronto crujen, ceden.

Duro oficio apoyarse sin quebrarlas
y caminar por invisible puente.

(de El puente, 1970)


Casa abierta

Es una casa extraña,
mira:
la mano abre de pronto
puertas dormidas.

Son finas escaleras y altas ventanas.
Las ventanas están
abiertas y se oye
voces cantar.

Cantan con voz de tierra y aire de cielo.
Lentas voces descienden peldaños negros.
Blancas voces descienden por temblorosas
columnas estiradas.

Cantan con aire ausente y voz de viento.
Suenan como dormidas y doloridas
las hondas voces lentas.
Suenan como cansadas y lastimadas
de heridas viejas.

Cantando están
en ventanas abiertas
de par en par.

(de Cambios, permanencias, 1978)


Cercanía



Es así

Es como si del marco de una puerta entreabierta
quisieras ver qué ocurre en una inmensa sala
viendo tal vez la esquina de una mesa,
el vuelo de un vestido.

Como esos cielos de las calles estrechas
telones desvaídos
un pedazo flotando, cortado
sobre los ojos miopes, lejos.

Es así: contemplamos
retazos, trozos, sueltos.

¿Quién sale de su fina ranura, quién se alza
escuchando el rumor total: sonido puro
o roto, absurdo ruido?

 (de Presencia diaria, 1964)



Sincronías

¿Cómo se hará para estirar la mano
y atraer hacia aquí todo el presente
y atarlo?

Que no se escape el sol sobre la hoja
el mosquito en el aire
ronco motor doblando la esquina
y en paladar el gusto del durazno.

(de Superficies, 1990)


(*) Circe Maia nació en Montevideo, Uruguay, en 1932. Vive en Tacuarembó, al norte del país. Se dedicó a la enseñanza de la filosofía, la escritura y la traducción. Su obra, traducida a varios idiomas, es reconocida por su profundidad. Recibió el Premio Nacional de Literatura de Uruguay.




sábado, 27 de octubre de 2012

EDUARDO MOSCHES (*)














Georgia O´Keefe, From the lake, 1924

Desde una hoja de la infancia 
Una tos carraspea
al otro lado de la historia
aventurado regreso hacia el conocimiento
mi infancia se revuelve semiasmática
recuperar fragmentos desvaídos del recuerdo
acunarse en las palabras rellenas de anécdotas
esa voz asciende entre las ramas dolidas
de mi propia persona:
espada en mano luchando con dragones
convertidos en respaldos de sillas
travesía de travesuras
iban rumbo a pintar sonrisas
en hilados que cosechan canas
las arrugas se amontonan
bajo
esas almohadas que guardan tanto ratón oculto

Los retratos se encubren
en el espejo oxidado
mientras las aguas se mueven a través
de esta marea que puede depositar en el río
plateado y húmedo de brumas
reacción por cualquier recuerdo
boca a boca
temperatura de agreste invierno
reconciliado con el sol que cae
en el durazno ojeroso del verano

los mentolados y altos eucaliptos
continúan depositando aroma
en ciertas noches bajo uñas mordidas y perdidas
en otros años mucho más tiernos

Se mueve    ondula
el barro
del fondo de ese río.

(en Susurros de la memoria, 2006)

Dos ventanas

Afuera
profundidad del foso del paisaje
posible por el marco del cuadro
choca la mirada
con los dientes aserrados y verdes de palmeras
una brisa juguetea con alas de gaviotas
planean entre el infinito y cualquier pez
rayos solares humedecen la piel de los paseantes
dentro
la penumbra envuelve cobija
con ternura
gotas de sudor crean llovizna
los dos cuerpos giran tejen
agigantan la arboleda amorosa
tañen pieles en el silencio.

La salamandra observa cabizbaja
el quehacer de los insectos.

(de Como el mar que nos habita, 1999)

Las palabras
 
VI
La llave es siempre
el recuerdo de una puerta.
Juguetear con una o varias
es tener entre los dedos
una taza de café o té
transformada
en conversaciones de descanso.
Miles de índices
señalan mojones
en la vida tranquila
de tanta gente en familia.
Dulce con almendra
pastel de manzana
preceptos mosaicos
enseñanzas coránicas
tristezas entre los dientes
las llaves
que guardan amantemente
en cajones alcanforados
o  latas de galletas
y sacan por las tardes
los judíos de Toledo
Salónica o Berlín
junto con los árabes
de Haifa, Tul Karem
o toda Palestina.
Son llaves tristes
que no pueden abrir
sino recuerdos
llaves que no pueden perderse
indicios de exilio.

Repletas de añoranzas
por el momento simple
                           giratorio
de crear el sonido y la acción
de abrir una puerta.
Enmohecidas
                     llenas de recuerdos
agigantándose
                     en la tragedia.
Gritos y calambres
ventanas saltando juguetonas
al llamado del fuego
la explosión
                     las piedras
el fusil y el insulto.

Crean mapas en las pieles
búsqueda de tesoros
                     isla perdida y encontrable
vida de náufrago en tierra
                     barco a la deriva
timón entre las manos
                     atadas
Mientras las ratas
invaden brincan huelen
mordisquean
toda esta esquirla
diminuta e inmensa
de una llave
que ha perdido su puerta.
(de Los tiempos mezquinos, 1992)

(Los poemas aquí publicados pertenecen al libro AVATARES DE LA MEMORIA, antología poética 1979-2006, UNAM, México, 2010)


(*) Eduardo Mosches (1944)
Mexicano de origen argentino. Nació en Buenos aires en 1944. Vivió desde 1963 a 1970 en Israel.  Estudió Ciencias Sociales en la Universidad Libre de Berlín, Alemania (1970 a 74),   y Cinematografía en la UNAM. Reside en México desde 1976.  Es coordinador editorial de la Universidad Autónoma de la Ciudad de México. Fundador  y director de la revista literaria Blanco Móvil, desde 1985. Ha publicado los poemarios Los lentes y Marx, Los tiempos mezquinos,  Cuando las pieles riman, Viaje a través de los etcéteras, Como el mar que nos habita, Molinos de Fuego y Susurros de la memoria, Avatares de la memoria (antología poética  1979-2006)  y el libro de prosa Caminos sin ruta. Ha colaborado en periódicos y revistas en México, Argentina, Alemania, Brasil,  España, Estados Unidos, Israel,  Italia, Chile, entre otros. Ha recibido varios premios nacionales como poeta y editor de revistas literarias. Ha sido traducido al alemán,  italiano, portugués, hebreo e inglés.


domingo, 7 de octubre de 2012

ANTONIO CISNEROS * (Lima, 1942-2012)

















dos poemas de: El libro del loco amor (1972)

PARA ESTE ANIVERSARIO DE BODAS

"
No hace más de 15 años poca cosa era un libro
con 350 posiciones, y aunque pronto supimos
que eran sólo variantes de las 3 principales
hábiles fuimos y empeñosos en el orden del juego:
página tras página, sin saltos,
muchachos y el canto de las naves
entre todos los vientos y mareas prescritos
sin caer de la cama.
(Y sabemos que las 3 principales son variantes
de la Gran Posición
que guarda un enterrado entre la arena)".


DOS SOBRE MI MATRIMONIO UNO

1
"Una vez que la fragata fue amarrada en el muelle,
Ursula bajó a tierra y la siguieron
más de 11000 muchachas que tampoco conocían varón".
Y me topé contigo, Recién Desembarcada.

2
Yo construí un hogar sobre la piedra más alta de Ayacucho, la más dura de todas,
guardado por el puma y el halcón y bajo techo / una fogata redonda y amarilla.
Pero poco quedaba por ganar: apenas fue el final de esa alegría guardada y desgastada entre los años -hace siete veranos por ejemplo,
gloriosos y enredados junto a las grandes olas y lejos de los ojos de su tribu.
Pero cualquier chillido -un pelícano herido, una gaviota- podían devolverte el viejo miedo,
y entonces / volvías a cruzar los muros de tu tribu por la puerta mayor
-el pelo y las orejas / eran toda la arena de la playa.
Y es el miedo que nunca te dejó, como la ropa interior o los modales.
Que fue eso de casarse en una iglesia "barroco colonial del XVII en Magdalena Vieja"
-pero la arquitectura no nos salva.
Verdad que así tuvimos un par de licuadoras, un loro disecado, 4 urnas, artefactos para 18 oficios, 6 vasijas en cristal de Bohemia y 8 juegos de té con escenas del amor pastoril (que los cambiaste por una secadora de pelo y otras cosas que nadie te había regalado).
Así, muchacha bella, cruzaste el alto umbral (bajo el puma de piedra,el halcón de piedra,
la fogata que da luz a los dos lados del valle de Huamanga -banderas que a la larga también se hicieron mierda).
Ahora ni me acuerdo de las cosas que hablabas -si es que hablabas,
de las cosas que te hacían reír -si es que reías,
y no puedo siquiera ni elogiar tu cocina.



fuente:

http://www.letras.s5.com/cisneros140903.htm




Última entrevista de Antonio Cisneros para Correo Semanal:

 http://diariocorreo.pe/ultimas/noticias/1716077/edicion+lima/lee-la-ultima-entrevista-de-antonio-cisneros



* Antonio Cisneros (Lima, 1942- 2012). Poeta, periodista y traductor. Doctorado en Letras por la Universidad Católica de Lima, viajó a Europa en 1967 para desempeñarse como profesor
en las Universidades de Southampton, Niza y Eotvos Lorand de Budapest.

Ha participado como invitado en múltiples encuentros  y concursos literarios en diversos países, en los que obtuvo premios y menciones tales como el Premio Nacional de Poesía 1965 por el poemario "Comentarios Reales", el premio Casa de las Américas 1968 por "Canto ceremonial contra un oso hormiguero", y una mención en el Premio de Poesía Rubén Darío 1980 por su libro "La crónica del Niño Jesús de Chilca". Su obra está contenida en las siguientes publicaciones: "Desierto" 1961, "David" 1962, "Comentarios reales" 1964, "Canto ceremonial contra un oso hormiguero" 1968, "Agua que no has de beber" 1971, "Como higuera en un campo de golf "en 1972, "El libro de Dios y de los húngaros" en 1978, "Crónicas del Niño Jesús de Chilca" 1981,  "Monólogo de la casta Susana" en 1986, "Por la noche los gatos" 1988, "Poesía, una historia de locos"1989, "Material de lectura" 1989, "Propios como ajenos" en 1989, "El arte de envolver pescado" 1990, "Drácula de Bram Stoker y otros poemas" 1991, "Las inmensas preguntas celestes" en 1992, y "El libro del buen salvaje" en 1995.
Dirigió varias revistas y suplementos, entre ellos, El caballo rojo, 30 días y El búho. Ha sido redactor de  importantes publicaciones y sus libros han sido traducidos a varios idiomas: inglés, francés, alemán, holandés y húngaro. Además de los idiomas citados, sus poemas también han sido traducidos al griego, japonés, chino, ruso, italiano, portugués, sueco, danés, finlandés, rumano, turco y serbio. Alternó su labor periodística con la docencia en la Universidad de San Marcos