OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS

domingo, 7 de octubre de 2012

ANTONIO CISNEROS * (Lima, 1942-2012)

















dos poemas de: El libro del loco amor (1972)

PARA ESTE ANIVERSARIO DE BODAS

"
No hace más de 15 años poca cosa era un libro
con 350 posiciones, y aunque pronto supimos
que eran sólo variantes de las 3 principales
hábiles fuimos y empeñosos en el orden del juego:
página tras página, sin saltos,
muchachos y el canto de las naves
entre todos los vientos y mareas prescritos
sin caer de la cama.
(Y sabemos que las 3 principales son variantes
de la Gran Posición
que guarda un enterrado entre la arena)".


DOS SOBRE MI MATRIMONIO UNO

1
"Una vez que la fragata fue amarrada en el muelle,
Ursula bajó a tierra y la siguieron
más de 11000 muchachas que tampoco conocían varón".
Y me topé contigo, Recién Desembarcada.

2
Yo construí un hogar sobre la piedra más alta de Ayacucho, la más dura de todas,
guardado por el puma y el halcón y bajo techo / una fogata redonda y amarilla.
Pero poco quedaba por ganar: apenas fue el final de esa alegría guardada y desgastada entre los años -hace siete veranos por ejemplo,
gloriosos y enredados junto a las grandes olas y lejos de los ojos de su tribu.
Pero cualquier chillido -un pelícano herido, una gaviota- podían devolverte el viejo miedo,
y entonces / volvías a cruzar los muros de tu tribu por la puerta mayor
-el pelo y las orejas / eran toda la arena de la playa.
Y es el miedo que nunca te dejó, como la ropa interior o los modales.
Que fue eso de casarse en una iglesia "barroco colonial del XVII en Magdalena Vieja"
-pero la arquitectura no nos salva.
Verdad que así tuvimos un par de licuadoras, un loro disecado, 4 urnas, artefactos para 18 oficios, 6 vasijas en cristal de Bohemia y 8 juegos de té con escenas del amor pastoril (que los cambiaste por una secadora de pelo y otras cosas que nadie te había regalado).
Así, muchacha bella, cruzaste el alto umbral (bajo el puma de piedra,el halcón de piedra,
la fogata que da luz a los dos lados del valle de Huamanga -banderas que a la larga también se hicieron mierda).
Ahora ni me acuerdo de las cosas que hablabas -si es que hablabas,
de las cosas que te hacían reír -si es que reías,
y no puedo siquiera ni elogiar tu cocina.



fuente:

http://www.letras.s5.com/cisneros140903.htm




Última entrevista de Antonio Cisneros para Correo Semanal:

 http://diariocorreo.pe/ultimas/noticias/1716077/edicion+lima/lee-la-ultima-entrevista-de-antonio-cisneros



* Antonio Cisneros (Lima, 1942- 2012). Poeta, periodista y traductor. Doctorado en Letras por la Universidad Católica de Lima, viajó a Europa en 1967 para desempeñarse como profesor
en las Universidades de Southampton, Niza y Eotvos Lorand de Budapest.

Ha participado como invitado en múltiples encuentros  y concursos literarios en diversos países, en los que obtuvo premios y menciones tales como el Premio Nacional de Poesía 1965 por el poemario "Comentarios Reales", el premio Casa de las Américas 1968 por "Canto ceremonial contra un oso hormiguero", y una mención en el Premio de Poesía Rubén Darío 1980 por su libro "La crónica del Niño Jesús de Chilca". Su obra está contenida en las siguientes publicaciones: "Desierto" 1961, "David" 1962, "Comentarios reales" 1964, "Canto ceremonial contra un oso hormiguero" 1968, "Agua que no has de beber" 1971, "Como higuera en un campo de golf "en 1972, "El libro de Dios y de los húngaros" en 1978, "Crónicas del Niño Jesús de Chilca" 1981,  "Monólogo de la casta Susana" en 1986, "Por la noche los gatos" 1988, "Poesía, una historia de locos"1989, "Material de lectura" 1989, "Propios como ajenos" en 1989, "El arte de envolver pescado" 1990, "Drácula de Bram Stoker y otros poemas" 1991, "Las inmensas preguntas celestes" en 1992, y "El libro del buen salvaje" en 1995.
Dirigió varias revistas y suplementos, entre ellos, El caballo rojo, 30 días y El búho. Ha sido redactor de  importantes publicaciones y sus libros han sido traducidos a varios idiomas: inglés, francés, alemán, holandés y húngaro. Además de los idiomas citados, sus poemas también han sido traducidos al griego, japonés, chino, ruso, italiano, portugués, sueco, danés, finlandés, rumano, turco y serbio. Alternó su labor periodística con la docencia en la Universidad de San Marcos

jueves, 27 de septiembre de 2012

FEDERICO RODRÍGUEZ (*), POETA INVITADO






















Geogia O´Keefe, Blue II, 1916 (Georgia O’Keeffe Museum, Santa Fe, New Mexico)


POETAS DE ROSARIO XXX   
  

Todos los poemas aquí publicados pertenecen al libro: Retrovisor / Espejo (La Pulga Renga, Rosario 2012)                                    


                                                 Señal


Los siete ojos de la noche me alejan. Quién sabe si el principio no comienza en mí.  Escuché lo que suspiran las estrellas, y  es mágico; una suave cadencia que tiene reflejo, no un desperdicio. Noche de una voz iluminada en el silencio.
Respiro en la tierra dormida, dónde mis huesos son mi sombra.
                                            Música del aire. 


  

Tal vez, podría nombrar la noche
en su luminosa nube de ausencia
o, quizás la tibia placidez de descansar
sobre un poema.

Tras el almendrado mar,
el suave aleteo de la letra
de la muerte
respira en un coral de espuma.
Podría nombrar la caída del color
en el denso desandar de la piel,
ese baile de bellas barcas.

O,
Tal vez
lo que enmudece mudando al silencio
en azulados gritos, abra en el
luminoso foso de mi edad
el eco de un dios que aún persiste,
un ajeno viaje en lo lejano.





Y los días crecen largos como fantasmas

de un barco hallado en la esquina,
es un  destello que desprende colores
en la quietud de una ciudad antigua

Algunas veces bebo de la sospecha
de haber perdido los ojos en la sombra de un árbol
Y a veces  tiemblo sin sonido,
y a veces respiro las tormentas, allí mismo donde se gestan.

La tortuga de tres cabezas camina por el borde sur de la ribera
y exhala al mundo

Y desaparezco en tu cuerpo y  me siembro en tu nombre.

Conozco el camino para escapar del polvo y anochezco siempre.

Afuera del tiempo, un hombre se encuentra
en el calmo paisaje de la música
y alivia su vuelo en la suave despedida de lo que fue
y cuando no halle a nadie, a nadie que calme este apetito,
la luna sobre los cables besará la oscuridad
y
estallaré en la pupila de la noche  




                                                                     a L.

Elevado desde el silencio
traspaso las muñecas secándose en las ventanas,
y cuando todo se derrita a través de la cicatriz de la tarde,
la puerta de la noche,
como un relámpago, descubrirá al imán
que vibra en mi corazón.

Nacimos en este hogar deslizándonos.

Desde afuera de mis hombros, 
el pasajero en tu mirada descubre
al río trasladando el secreto encanto
del rumor de un grillo revelando al universo.

 Nacimos en este hogar paseando

El espejo en que te disuelves abriga
la quietud de una rama encendida en la plenitud
de su viaje.

Al alba estallaré en mil átomos de luz silenciosa
y mis manos se envuelven en la sustancia de la espera
de una plena danza que nos atraviese.


 









Georgia O´Keefe, Series I, Nro IV, 1918 (Städtische Galerie im Lenbachhaus, Munich)




Cuando todo nazca, el desierto se abrirá
sobre tus párpados

Cuando todo nazca, sentiré la breve noche
en el pulsar de la suave brisa

Cuando todo nazca, el deseo estallará
sobre los márgenes de tu piel

Y así, el mundo seguirá bailando

Cuando todo nazca, la sombra de los cuatro vientos
suspirará lo que nadie dice

Cuando todo nazca, la luz se filtrará
a través de un agujerito por la ventana
y será suficiente

Cuando todo nazca, la batalla enterrada en la palma
de mi mano, tejerá la red dónde
la 
     cálida 
               caída
                        del cosmos descansará

Y así, el mundo seguirá bailando




 
Durmiendo al filo del mundo, la palabra ilumina ahí,
dónde el pulso del sol late
                                           en mi piel

La selva se hunde sobre el silencio de tus ojos,
Y voy cayendo
                        hacia el umbral del aire

y así, todo estallará,
                                restos del paraíso disueltos en la calle

En el sonido del universo, despierto




(*) Federico Rodríguez, Rosario, 1978.
“Comencé a leer en la primaria y hasta ahora no me detuve. Comencé a escribir en la adolescencia y a veces me detuve”.
Publicó: Perenne Imperfección (Edit. Serapis, Rosario, 2003),título que remite a un verso de César Vallejo que “robé sin disimulo”. Retrovisor / Espejo (La Pulga Renga –colectivo editorial-, Rosario, 2012).
Integra el colectivo editorial La Pulga Renga.