OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS

miércoles, 19 de noviembre de 2008

NOCHE DE RONDA

Casa de la Poesía
(jardín)
El viernes 21 de noviembre a las 20
en Sargento Cabral 301 (y el río)
“Noche de ronda”
boleros
cuentos teatralizados
entrevista

invitada: Marta Ortiz, escritora

Músico invitado: Raúl Rodríguez (saxo alto)

Coordina: Mónica Alfonso

Auspicia: Secretaría de Cultura de la Municipalidad de Rosario
Entrada libre y gratuita

viernes, 7 de noviembre de 2008

YO ES OTRO


Viernes 7 de noviembre
18:30 hs
Centro Cultural Bernardino Rivadavia

Yo es otro
Mitología personal y escritura.

¿Cómo toman parte en la obra de un poeta esos relatos que todo autor construye en torno a la propia biografía, tanto personal como literaria?
Tres poetas conversarán acerca de sus obras y abordarán, en particular, aquellos aspectos que señalan la presencia de una mitología personal.
Con
Cristian Aliaga, Fabián Casas y Eloísa Oliva
Coordina:
Marta Ortiz

viernes, 31 de octubre de 2008

CUENTOS IMPRESCINDIBLES (escritores que leen sus propios cuentos)




SÁBADO 1º DE NOVIEMBRE

SALA A – 18.00 hs –

Coordina: Marta Ortiz

Participan:

Graciela Aletta de Sylvas, Raúl Astorga, Estela Parodi, Susana Rozas, Clara Rozin, Marcelo Juan Valenti

FERIA LATINOAMERICANA DEL LIBRO DE ROSARIO,2008

Hoy, viernes 31, en la feria latinoamericana del libro de Rosario


SALA A – 18.00 hs - Mesa de Lectura:

Literatura en Acecho (animales en la literatura).
Participan:
Beatriz Actis, Gloria Lenardón, Marta Ortiz, Silvia Pampinella, Tona Taleti

miércoles, 8 de octubre de 2008

EL REVÉS DE LA TRAMA

Fragmentos que pulverizan la trama de los afectos. ¿El amor sostiene el mundo? ¿Atlas con pies de barro?
Apología del desamparo, estética impecable y helada.

"La pluma de Fleur Jaeggy es el buril de un grabador..." dijo Joseph Brodsky.

Fragmentario de Fleur:

El cielo era incoloro. Cuando hace mucho calor se convierte en una sábana infecta y en la sábana infecta veía malos presagios.

Jugaron a ser felices. La felicidad hería como un hierro candente.

Se habían casado hacía poco, en ella no había llegado a advertirse el regocijo absoluto, esa dolencia que es la felicidad. Tendió sus esperanzas con mansedumbre. Y la criada tendió las sábanas.

El dolor aporta alivio. El dolor es alivio. El pastor exhortaba a todos desde el púlpito, en el silencio sublime de la iglesia, a encontrar alivio. A sosegar el dolor.

Recordaban la época en que eran pinches y niños. Y a sus compañeros de desventuras, como si fueran fantasmas. La desventura parecía un don del cielo. Desventura sin dolor. Así ha sido.

Un viejo pasa con la horca. Tan sólo los geranios lo miran desde las ventanas y las cortinas de encaje. Tras las cortinas, los ojos. Los habitantes mantienen los ojos ocultos, las miradas son las casas y la madera.

Se habían vuelto salvajes, no sentían afecto por nadie. En la confederación había pocos huérfanos. Algunos de ellos habían encontrado una familia. Hans y Ruedi habían procurado que nadie los quisiera, para ellos el afecto era el peor de los enemigos.

Como el paisaje invernal, barrido por una paz angelical y antigua, sus pensamientos están sepultados bajo el hielo. Pensamientos exentos de palabras. Inercia sacra.

L a selección de las citas es mía. Tomadas de Temor del cielo, Fleur Jaeggy (Tusquets, Barcelona, 1998)