Miro las fotos, el show ha sido espectacular; pienso en mi hija que en la otra mitad de la naranja planetaria (Melbourne, Australia), duerme, recién estrenado el año, pasada la fiesta.
Renuevo la esperanza y por qué no, la confianza: espero aquí, de pie en esta otra cara de la naranja, la partida del año viejo, la llegada del año nuevo.
Fotografías: agencia EFE





2 comentarios:
De orilla a orilla, también yo quiero expresarte mis mejores deseos para este año: ojalá que las bellísimas palmeras de fuego elevándose sobre la Ópera de Sydney representasen realmente una ardiente y colorida esperanza. Un abrazo.
me uno, preciosas fotos
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