OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS

domingo, 29 de marzo de 2015

MARINA KOHON, La Ruta del Marfil




























Marina Kohon, La Ruta del Marfil, Alción Editora, Córdoba, 2012

  
OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS*
 

Mis notas a La Ruta del Marfil


Clavadista en un mar de hielo

·         En el primer apartado de tres, cuatro Cantos (algo de celebración, algo de épica conlleva el Canto, recordemos que en Cantos se organizaban los poemas épicos) y un epílogo, dan cuenta de la experiencia (fundacional) de la maternidad de la poeta.
En el Canto I, dedicado a sus hijos Julián y Andrés –“De la carne se desprendieron dos luces”, leemos que el nacimiento fue capaz de hendir la línea recta del tiempo y definir allí un círculo-nido en el que: “permanecimos formando una tríada”;  alimentados los hijos “con mi leche, un marfil de luna”. Círculo que en los cantos siguientes demuestra que su perfección no está exenta de que se le abran llagas dolorosas: alguna vez debieron pasar la difícil prueba de recorrer “…separados el desierto”. La función  materna se expone como un sutil entretejido de actos propicios, sostenedores: “tomar las partículas doradas / del tejido del polvo elevándose, / retener la vida”.

·         La segunda parte hace pie en la visión amenazante de la no-certeza: “Temí y amé lo incierto”; la pérdida en medio de la posesión, la posibilidad de la libertad: aullar a la noche como el poeta a la luna. La poeta reconoce su obstinación, su vocación utópica: “Ser clavadista en un mar de hielo”, instalada en la convicción de ser una sobreviviente a las pocas certezas que carga una mujer “a secas”, reconoce: “no hay manuales, / como puedo”.  La clavadista también mide la distancia insalvable entre sentir el roce del poema y la posibilidad de su expresión.  

·         En la tercera sección se despliegan el amor y sus riesgos, los contrastes: “hilo ígneo”, el fuego sobre el mármol, el riesgo de la equilibrista que se atreve a mirar y tocar la intensidad de “un terreno espeso”.

·         Palabras que se repiten, se hilvanan se tejen entre sí, el tejido trama los pasos y las palabras.  La sed se hilvana a terrenos arenosos y salitrales; se suman la piedra, el viento, la espuma, cristales, agua, cielo y nube. Y también la llaga, el tajo, el hastío. Poesía y búsqueda intensa de la palabra justa, esa que agrega la luz de la visión que se quiere transmitir, con la música propia que nombra como si fuera la primera vez, como bautizando.

                                                                                                                                                                                                        ©Marta Ortiz

(Todos los poemas aquí reproducidos pertenecen a La Ruta del Marfil)

Temí y amé lo incierto.

Volé con la inmensa felicidad de los ingenuos.

Y pequé

cada vez
que tejí con espuma

los ojos del amor.



Hablo del hastío
que atraviesan las palabras
cuando agotan su peso
ese lugar
entre mi silencio
y el piso de tus ojos.



cristales de agua
mantienen en reposo
la intención de un verso

la calma en un espejismo

la significación
un fragmento
que se refugia
descendente
un ancla llevando secretos

en la laguna sin fondo
en la laguna sin cielo

mientras la mano vuela
en círculos como la gaviota
sin poder rozar la voz
que estalla
dentro



Caer hasta crecerse en alas
y entender
que en la intensidad
se sostiene el mundo

que lo que estalla
debe enhebrarse en la luz
para ser respirado lento
que el deseo está ahí,
consumando su resplandor
tan perfecto en los matices
a lo largo
de la ruta del marfil



 
*Marina Kohon nació en Mar del Plata en 1965 y reside en Bahía Blanca. Es profesora de inglés y poeta. Publicó “La Ruta del Marfil”, Editorial Alción y próximamente “Banshee”, una colección de poemas sobre leyendas celtas, Editorial Hemisferio Derecho. Coordina desde hace tres años un Club de Lectura de Literatura Irlandesa. Fue finalista en el concurso de poesía de Ruinas Circulares 2011 y Jurado en el concurso de poesía de  María Pilar Escalera Martínez 2012 (España)
Ha traducido a varios poetas: W.B. Yeats, Paul Muldoon, Billy Collins, Elizabeth Jennings, y Jaan Kaplinski entre otros. Colabora como traductora con el blog de Jorge Aulicino. Admistra el blog: Ogham, de Arte Celta-Irlandés y traducciones.

2 comentarios:

Marina Kohon dijo...

Gracias Marta por la lectura delicada y esta reseña. Un gusto estar en tu blog.
Marina

Vuelo de noche dijo...

El gusto es mío y de los lectores del blog, Marina. Tu poesía es huésped de lujo.
Marta O