Un corto animado bellísimo, sensible, sobre el libro y el lector- escritor, compartido en You Tube por sus autores:
William Joyce y Brandon Oldenburg
Escribir: es lo único que llenaba mi vida y la hechizaba. Lo he hecho. La escritura nunca me ha abandonado. (Marguerite Duras, “Escribir”)
La lectura es una felicidad que exige más inocencia y libertad que consideración. Una lectura atormentada, escrupulosa, una lectura que se lleve a cabo como los ritos de una ceremonia sagrada, pone en el libro, de antemano, los sellos del respeto que lo cierran pesadamente. El libro no está hecho para que lo respeten, la obra maestra más sublime siempre halla en el lector más humilde la medida justa que lo iguala a sí mismo. Pero, desde luego, la facilidad de la lectura no es en sí de fácil acceso. (Maurice Blanchot, El libro que vendrá )
marmaralicia@yahoo.com.ar
Página del taller: LA TRAMA TEXTUAL DE ÓPERA PRIMA
Source: pikaland.com via Erna on Pinterest
ilustración: Renée Nault
OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS (*)
VIII
Árbol de la esperanza
Mantenme firme:
Sobre esta palabra que sostiene:
Mantenme firme.
IX
con un poco de fe, una se va sola
(preparo la huida y no sé
hacia dónde)
Algo nos distrae:
Hablamos
……………(¿o soy yo la que habla?)
de los bambúes al fondo de su casa
…………………..(ésta no es su casa)
de ese rincón del Ubajay
donde atardece como en este lugar
esta mañana.
Levantamos los vasos:
……………………una ceremonia
de olvido.
…………………………………..Anudo
mi palabra a la suya como un collar
de arena. Escribe, digo,
escribo.
Todavía.
Hablamos de su gata como un duende,
y de Violeta…
………………(está sentada frente al plato
…………………………………de comida)
yo le llevé jazmines
………………………………………yendo iba
……………………………descalza yendo iba
………………………pies de arenal cruzando
…………………………….desvaídos lilas iba.
…………………………………...Íbamos
pero la vida ha pasado
(aguantaderos
del vivir)
y dónde estás.
(en “Beatriz”, Argos, Córdoba, 2006)
***********
1
Esto es lo que queda
de un hombre que se muere:
un pincel y la mano agrietada
que sostiene el pardo, el rojo,
el amarillo... la mano que va,
que se desvela, desde el charco de luz
hacia la tela.
2
Lenta la pincelada oscura,
el hijo del molinero
tantea con ojos ciegos
la espesura
hasta dar con la luz.
5
Otros buscarán la nota pura,
la imagen que persiste, la tersura,
como buscan sus ojos en la tela
(es la mirada lo que abruma,
lo que desvela)
6
También yo persigo una palabra
oscura en los retratos de Saskia,
en la ternura de Hendrickje, en la viva
luz de Tito, y el aire de bondad,
la carnadura de un hombre
que se deshizo.
(de Autorretrato ante el caballete, en “Beatriz”, Argos, Córdoba, 2006)
************
Lunes
Los lunes mi padre llegaba tarde
Y traía chocolates amargos.
En la cama grande, mamá nos leía
La Cabaña del tío Tom.
A nosotras nos gustaban los lunes,
nos gustaba llorar por tristezas
de cuento, sufrir por los negros
mientras comíamos chocolates
Suchard.
Hamaca
Estoy en cama
(la enfermera
se llama Erminda)
Por la ventana que da al patio,
mi hermana pasa a bordo de una hamaca.
Pasan también las moras, el verano,
las chicharras. Ha de ser octubre,
como esta tarde, o tal vez noviembre,
y el calor agobia, porque mi padre
que llega del trabajo, se ha soltado,
cosa extraña, la corbata. Yo estoy
en cama. Y Ana que pasa alegre,
viva, a bordo de la hamaca.
Habrá sido de vidrio el aire,
como esta tarde.
Casa con palmeras
Junto a la casa vieja
con cenefas, hay dos palmeras
(y un senderito de piedras negras)
Bajo las plantas y los racimos
de flores blancas, dos niñas juegan
(al gallo ciego)
Después la madre
ofrece flores de calabaza,
semillas secas,
y las dos niñas
se van por el senderito
sin dejar huella.
(Kodak, Argos, Córdoba, 2001).
(*)María Teresa Andruetto (1954, Arroyo Cabral, Córdoba). Profesora y Licenciada en Letras (UNC). Publicó las novelas Tama (Alción 2003), Stefano (Sudamericana, 1998), Veladuras (Norma, 2005), La Mujer en Cuestión (DeBolsillo 2009) y Lengua Madre (Mondadori,2010), el libro de cuentos Todo Movimiento es Cacería ( Alción, 2002), los libros de poemas Palabras al rescoldo ( Argos, 1993), Pavese y otros poemas (Argos, 1998), Kodak (Argos, 2001), Beatriz ( Argos, 2005), Pavese/Kodak (Ediciones del dock, 2008), Sueño Americano (Caballo negro editora, 2009) y Tendedero (CILC, 2009), la obra de teatro Enero (Ferreyra editor, 2005) y numerosos libros para niños y jóvenes, entre otros El anillo encantado (Sudamericana, 1993), Huellas en la arena (Sudamericana,1998), La mujer vampiro (Sudamericana, 2000), Benjamino (Sudamericana, 2003), Trenes (Alfaguara, 2007), El país de Juan (Anaya, 2003/Aique 2010), Campeón (Calibroscopio, 2009), El árbol de lilas (Comunicarte, 2006), Agua cero (Comunicarte, 2007) y El incendio (El Eclipse, 2008). Reunió su experiencia en talleres de escritura en dos libros en colaboración, La escritura en el taller (Anaya, 2008) y El taller de escritura en la escuela (Comunicarte, 2010) y sus reflexiones en Hacia una literatura sin adjetivos (Comunicarte, 2009). Su obra está siendo traducida a varias lenguas. Obtuvo entre otras distinciones, Premio Novela del Fondo Nacional de las Artes, Lista de Honor de IBBY, Finalista Premio Clarín de Novela y Premio Iberoamericano a la Trayectoria en Literatura Infantil y Juvenil SM. A partir de su obra se han creado libros objeto, cortometrajes, espectáculos poético- musicales, coreografías, adaptaciones teatrales y otros. Narran sus cuentos narradores orales de España y Latinoamérica y sus libros son materia de estudio en universidades argentinas, americanas y europeas.

En memoria de la poeta Wislawa Szymborska, quien murió el pasado primero de febrero, recordamos esta selección de cartas publicadas originalmente en el periódico polaco Vida Literaria, en las que la autora responde preguntas de personas interesadas en escribir versos.
tapa de la edición Nro 126

Allí va Wislawa. Escribía sobre ellos, sobre su vida cotidiana y su millón de risas, siempre cultivó el territorio familiar, lo que nos es común, lo que sucede de la mañana en la noche, lo que les pasa a los hombres y lo que resienten los árboles”:


› LA NOVELA REALISTA DE ANGELICA GORODISCHER EDITADA POR ROSS.
Tirabuzón, la nueva novela de la autora de Historia de mi madre, es como algunas de las comedias recientes de Woody Allen: una pieza ligera realizada con impecable y experimentado oficio, que transporta a un mundo de otros tiempos.
Por Beatriz Vignoli
(texto completo)
A fines del año pasado, con un reconocimiento por parte del Area de Coordinación Institucional del Ministerio de Planificación Federal, la Editorial Ross comenzó a publicar nuevos títulos para su colección Narrativas contemporáneas. La colección comenzó en 2011 con la edición dos antologías temáticas: "Mi madre sobre todo" y "El río en catorce cuentos" y ahora sube la apuesta con libros de ficción de autor.
La colección Narrativas contemporáneas, dirigida por Gloria Lenardón y Marta Ortiz con el aval de la editora Silvina Ross, propone según sus directoras "la selección de una diversidad de voces" de la región, en busca de "una actualización de las tendencias, formas y contenidos". Su estética pone en pie de igualdad y belleza la tapa y la contratapa, con fotos originales por Cecilia Lenardón (Rosario, 1979), reconocida fotógrafa y performer. Ya salió una novela realista de Angélica Gorodischer, la rosarina por adopción considerada una de las principales autoras de ciencia ficción del mundo hispanohablante y más allá, y está en carpeta un esperado libro de cuentos por el siempre sorprendente escritor santafesino Enrique Butti.
Angélica Gorodischer (Angélica Arcal, Buenos Aires, 1928) publicó a mediados de la década de 1980 el ciclo Kalpa Imperial, que fue traducido al inglés por Ursula K. Le Guin. En 1998, 2000 y 2002 organizó tres encuentros internacionales de escritoras en el Centro Cultural Bernardino Rivadavia de Rosario. Opus dos (Barcelona, Minotauro, 1966) y Trafalgar (Buenos Aires, El Cid, 1979) son sólo algunos de sus libros de ciencia ficción; ha experimentado con el lenguaje en las novelas Prodigios (Barcelona, Lumen, 1994) y Doquier (Buenos Aires: Emecé, 2002) y explora mundos más cercanos en novelas como Fábula de la virgen y el bombero (De la Flor, 1993; Emecé, 2005), una mirada feminista y crítica sobre los prostíbulos de Pichincha.
Salida de la imprenta al final del prolífico año del conejo 2011, Tirabuzón, la nueva novela de la autora de Historia de mi madre, es como algunas de las comedias recientes de Woody Allen: una pieza ligera realizada con impecable y experimentado oficio, que transporta a un mundo de otros tiempos, incluidas la moda y las palabras olvidadas de su habla. La protagonista, Helena, es las heroína típica de Angélica Gorodischer, quien escribe sobre mujeres aparentemente frágiles pero que saben abrirse camino para librarse de un opresor. Si Tirabuzón fuese en efecto una película de Woody Allen, a Helena la podría interpretar Mia Farrow. Inocente pero no ingenua, auxiliada por los hados protectores surgidos de los libros que ha leído, astuta con un sigilo de "pasiva agresiva" (Woody Allen dixit) o más bien de "mosquita muerta" (como diría la madre de esta cronista), Helena hace un límpido contrapunto al tonto villano en 2D de su hermano Atilio.
Lo malo de este malo (porque al tono de humor de una comedia feliz le sienta mejor la gris banalidad del mal que otras profundidades) es su mezcla de mediocridad, ínfulas de grandeza, pereza y capacidad para la manipulación de los demás. Completa la terna del elenco principal un caballero casi andante: el incansable y justo abogado don Max.
Don Max es un ser entrañable: tiene ochenta y cuatro años y quiere seguir trabajando porque ama su trabajo y ama la vida, en particular a las damas en peligro y los alfajorcitos de chocolate. Va de la oficina al café Splendid en un recorrido diario que lo pasea por lugares reconocibles del centro de Rosario. Llegado el lector a este punto de la reseña, sospechará que Tirabuzón es literatura menor. Sí, pero, más literatura que menor, retoma, con la voz cantarina de su clara prosa lírica y coloquial, no sólo el género menor del melodrama sino a la literatura dentro de la literatura. Los amables fantasmas que rodean a la gran lectora de escritoras francesas que es Helena y la aconsejan sobre qué hacer en la vida también cumplen la función de bosquejar una biblioteca posible. Muchas plumas femeninas, en el más digno sentido, son evocadas aquí: entre otras, Colette, Olympe de Gouges (pseudónimo de Marie Gouze), Christine de Pizan (o Cristina de Pisa) son personajes del relato y nombres que vale la pena investigar, lo mismo que el pintor romántico Théodore Géricault, quien hace un cameo.
Párrafo aparte merece la calidad poética de la prosa. Ante una encrucijada, Helena hace este balance: "Porque si yo hubiera sabido tocar el piano, o pintar, o esculpir, o planear edificios, o escalar montañas, ahora tendría algo concreto entre las manos. Pero lo único que tengo es un idioma que aprendí después del mío y una casa que no he visto aún. También tuve dos países después del mío y dos hombres después de aquellos que casi no llegué a conocer. Y las voces del tiempo. Y tengo miedo, y tengo fuerza. Hay un sol antiguo que me sostiene; yo solo tengo que seguir caminando, recorrer el reino de oculta y misteriosa apariencia, averiguar cuáles y cómo y cuántas son las relaciones que sostengo con el mundo cambiante que noche a noche me hace dar un paso hacia las edades que me serán concedidas".
El título es una alegoría del tiempo, como en esta epifanía sublime: "Las noches son tenues en Italia, como provisorias, y el sueño viene así como el sol, antiguo nudo de caminos, y el tirabuzón que muerde la carne del tiempo, que es el tiempo; el tiempo por el que volvemos y volvemos a volver, el tiempo que nos recobra"".
Como en las más recientes comedias de Woody Allen, siempre estará París. ¡O Italia! Pero también, como en las comedias recientes de Woody Allen, Angélica Gorodischer en Tirabuzón no hace mucho más con lo que creó. La justicia divina de la autora reparte dicha a los buenos y desdicha a los malos sin complicar demasiado la trama. Esto no impide que la hermosa narración sea llevada con mano magistral.
link: http://www.pagina12.com.ar/diario/suplementos/rosario/12-32135-2012-01-18.html