OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS

viernes, 8 de julio de 2016

JAVIER A. SALEH (*) Sujeto sobre uno avos


 Sujeto sobre uno avos, Javier A. Saleh (Buenos Aires, 2016)
OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS


Micronota para un Sujeto poético que no se deja encasillar



Sujeto sobre uno avos es un poemario diferente, y lo diferente genera el impostergable deseo de saber más, de penetrar el secreto.
Sujeto sobre uno avos no se deja comprar. No se encuentra en librerías. Encontrarnos con el cuerpo físico del libro implicó buscarlo, en vivo y en directo, al entrañable acto de exhibición y agregados sucedido en el Centro Cultural El Colectivo, de Villa Urquiza, el 21 de mayo pasado, donde se dio cita una montaña humana atribuible a la suma de poetas, amigos, familia y público en general. Por alguna razón de índole maravillosa, Sujeto... nos atrajo, nos llamó, nos hipnotizó.
Poemario con epígrafes múltiples de autores inhallables, títulos tachados (no todos pero algunos), reemplazados por otros que se entienden definitivos. Regalo adicional: las imágenes intercaladas del artista fotógrafo francés Gilbert Garcin, tan inquietantes como los poemas. Un prólogo apócrifo, dedicatorias varias, y, si nos ponemos a inventariar, algunas peculiaridades más vamos a encontrar, ecos del maridaje constante entre humor, ironía y paradoja. 
El "uno" apoya en el "otro plural" que a su vez sostiene al uno. Cierta circularidad deseada, la dimensión del absurdo, toda la belleza y el desencanto que nutren a la naturaleza humana están allí, palabra a palabra, poema a poema, en las páginas de Sujeto sobre uno avos.      
©Marta Ortiz



Selección de poemas:


“Ya sido (yacido)
y aún escribir ya
lo que ya en otro
definitivamente no
pero no ya desde mí
no, y tal vez así de igual
yo en vez de él
y sin embargo no
no ya lo mismo
y no ya
y no
no, sobre no,
todo”
CAMILO MORAL
Yo, periódico


El jardín de los yo que se bifurcan

(Ayodado en sí)

Por ahí la suerte
por una vez
de vez en cuando yo

su entonces otro de mí
se huya algún minuto
a la vez que yo

allá la intemperie muy adentro
permanezcan las cosas aquí
cuando menos yo

quizá cada vez su cada otro
así tal yo te digo
debieras vos casi nada yo

porque no hay ahora sin verbo
ni hay ya fin de qués de cómos
y de pronto yo

porque en vez de andar
como ninguno en vos

sin más

elegí a pesar de mí
todavía yo

y ayoderse.

 ...

¨Lo único que espero de la poesía
es una dentadura postiza
y unos anteojos de descanso”
CAMILO MORAL
Manto negro

“Elijo escribir que respirar,
o hacer buceo ”
MATEO GALÍPOLI
Ídem al anterior8




(Poema que no necesita un libro de poemas)

Si no se escribe con dedos en los dedos
con lo más árbol filmado de cerca
con lo detrás del párpado
su caos tallado a yo
con lo mono nuestro de cada día
con fuera de la arena
el grano de arena
con para siempre esa espalda yéndose
el eje no será nunca el alrededor del péndulo

porque los muertos votan
y sólo cuando dejo de escribir
están ahí las calles empedradas
el ruido del sol con su caída

se escribe (el impersonal siempre hebra el yo)
con el cadáver de la poesía
pero la poesía no es siempre
Dios bien fotogénico
parecerse al clavo solo en la pared
(que sostiene la falta de aire)
también es la humillación
de una oscuridad vacía
el olor a semen del silencio
su llevarse la contra

escribir es el mar amarrado a una isla
es hundir las manos en el papel
y buscar en la hoja en blanco
como si bajo la pluma hubiera
una mujer que no nos ama o un hombre
o una roca pintada de payaso

escribo sobre un país que no es mío
donde no vuelve a crecer el pasto
donde las pibitas que se cojía Mao
siguen pidiendo por favor
y el cadáver de Moreno
sigue cayendo al mar
envuelto en una bandera inglesa.

Si, ya sé, poesía pobre hubo siempre

es que me están creciendo los ojos
de tanto escribir
y por más que haga miles de dedos
no alcanzando,
el silencio ocupa más espacio
el silencio con su puño en alto.

Se escribe para retirar el simulacro de los ojos
con ojos incluidos
porque si el oficio de perder
no fuera un estacionamiento de poemas
si el veredicto del tiempo
no entrase por otra cerradura
si enumerar la soledad
no fuese lo contrario de estar solo
como una nueva geografía
mejor ser un monumento saludando
mejor una nube a mano o una pared para mirar

mejor la nada
mejor el silencio a todo volumen.

La lluvia
se multiplica
cuando deja de llover
pero nadie
nadie puede decir demasiado silencio

y yo tampoco,

todavía no.


 ...


“¿La margarita enamorada, qué deshoja?”
WILLIAM IRWING
Solo frente a la partitura para cuatro manos


Todos los caminos conducen a Aristófanes

(Yo también)

¿Existirían o no Río Negro y Neuquén
si en vez del árbol
Adán y Eva hubieran visto el bosque?

¿vuelan los pájaros
porque también se escapan de sus alas?

¿qué hace la noche para anochecer?

¿no hay paso a nivel de poesía?

¿los creyentes
antes de morir
ponen el cronómetro en cero?

¿no será, ser la botella,
que envuelve al barquito?

¿cómo se saca, en caso de incendio,
el martillito para romper la ventanilla del tren?

¿cada menstruación es una vez menos?

¿por qué hay estatuas que coinciden
con cada cagada de paloma?

¿desaparece el poema si ponemos Videla?

¿a la izquierda del Che está la pared?

¿en qué barco británico
se fue a qué país francés
nuestro qué padre
San Martín de la patria?

¿los ciegos, cuando mueren, no ven, la muerte venir?

¿no está Dios ahora sintiendo los dolores de los clavos?

¿partir es no llegar a la otra orilla?

¿definen nena los agujeros en las orejas?
¿y los agujeros en la pared, qué definen?

¿cuánto marca el capitalismo
en el velocímetro roto?

¿qué cuenta hizo Jesús con los panes?

¿la muerte tendrá tus ojos Borges?

¿cómo será, cuando yo no esté,
el escudo de San Lorenzo?

Definitivamente,

te amo

es una pregunta capciosa.


...


 “El hombre se jubila recién a los 65
y su esperanza de vida promedio es 70 años
si no se suicida antes o es militar”
CÉSAR S. BLANCO
Maestro mayor de obras
frente al iceberg en verano

“Qué terrible lo que pasó en Uganda
no es decir yo”
WILLIAM IRWING
Uno, dos, tres muchos sí mismos



Lactancia al ras del cielo

(Déjà vu frente al espejo de mano)

Tu hombre nuevo
se declaró culpable
por llegar antes que la necesidad
(de haber un hombre nuevo)

yo por yo sigue dando cero
la tabla del otro ya no funciona
otro por otro
igual a diente por falta de diente.

Te están educando para tener hambre
a la hora que abren los restaurantes
para dar nombres y apellidos
para exagerar tu inglés tu quechua
discar el número de la policía
contar las noches que no soñás
las cruces y la cantidad de sombra
que hacen los barcos hundidos.
No saber nada
pero mirar para adelante
no entender nada
pero durar en silencio.

(no hay fotos de Marx
con mameluco de mecánico
ni obreros que sepan de qué
murió Kropotkin)

Dejaste de comer zanahoria
y pasaste al vidrio
tenés memoria para el número de documento
pero olvidaste los ojos al nacer.


...


“Hasta hoy se preguntaban si las hormigas
también sienten este hormigueo
cuando las están por aplastar”
CAMILO MORAL
Marabunta


El sujeto mira con binoculares
el movimiento social

(Ipso facto)

Hay una verdad con los dedos cruzados
como pájaros con frío en un mismo pulmón

todo doblarse a cero es otra flor artificial
el ensayo por corte da una historia vencida
otros cien grados sin vocación de vapor

la prolijidad con que se suceden los hechos
esa higiene para medir los puños caídos
el grito innecesario de darse por muertos
son breves cuadros de un atardecer
que no preguntan si ahora es el momento.

Otra vez la pendiente abrupta
otro líder al que no se le ven los ojos.

Un montón de cabos sueltos
se ovillan entre sí
al menor cambio de luz
como cabellos recogidos
destinados a echarse para atrás

como un agujero comido
sin la dirección exacta
nuestro río no se mueve nunca
esas cadenas huelen a contratapa
flechas y banderas
en la atmósfera de la luna

como cifras redondas
de a uno por el viejo molinete
evidentemente no saben
no sabemos (nunca sabemos)

que te llevan también
con sala de estar
o no estar

con Shakespeare y todo.


 ...


“La vida no imita al arte
copia mal
los detalles de la muerte”
Conjetura de la nada9



(Era bella) 

¿No estás cansada vida
de no dar nunca el mal ejemplo?
de llevar la muerte a caballito?
ser nada infinita y no poder desvidarte?

¿cómo hacés para enamorar a tantos
para verlos caer de a pedacitos
en litros de misterios
apagados ya sin vos que te quedás mirando
demasiado así, como si muerte?

como si fueras vos la que está a babucha
y la muerte desbocada,
todavía relinchando.





Gilbert Garcin, Narciso torturado, 2001




(*)
Javier A. Saleh Nació en Boedo. Se inició en el arte con “La Contradicción” programa de música y literatura en Radio Catedral de Morón (1998) y luego en Radio Comunitaria de Caseros  (2001 y 2002). Con el grupo de poetas “los 12 Griegos” fundaron el Taller de Poesía Autogestionado “La Mesa Cuadrada” y desde 2002 al 2006 gestionaron la poesía en diferentes casas, gratuita y horizontalmente.  
Junto a Marcos Bentos crearon “Cero Coma Nadie”  programa periodístico político, primer premio a la producción radial independiente 2007 de Radio Palermo. En Radio Caseros “Cero Coma Nadie” fue elegido mejor programa Periodístico del país, de radios independientes en el 2008.
Fue uno de los fundadores de La Hernia de Sísifo, grupo multiartístico de 12 integrantes que en forma gratuita desde el 2009 recorrieron el país durante 5 años, encuentros poéticos donde la música en vivo, la poesía, el periodismo, el teatro y el cine se interceptaban en un formato de Radio Abierta.
En 2013 inició el proyecto de Taller de Radio “Tres Coma Catorce” en escuelas Rurales. Ahora también en el barrio de Liniers, CABA, donde inauguró el Taller de Escritura “La Cesárea”. En 2013 junto a Marcos Bentos crearon “Paso de Jama” productora con la cual editaron gemas musicalizando a poetas de todo el país, leyendo poesías de otros.
En 2014 dirigió y guionó el Documental “La Nuestredad, historia de una montaña”. También sus poesías relataron las intro de toda la Serie Documental “De Glew a Paso del Rey”. Fue guionista para la Productora Uramielo en los cortos “La Tela es Violencia” y “Herodes No”.
Invitado como relator y guionista del proyecto musical “La Correntada” participó del LP “Hilito de Agua, 3000kms de historias” próximo a editarse. Por ahora ha expuesto un sólo libro: Sujeto sobre uno avos (2016). Tiene otros tres inéditos.
Estudió Ingeniería Mecánica y Filosofía. Da clases de Física, Análisis Matemático y Dibujo Técnico en Escuelas Secundarias. Recorrió en moto (solo) toda la república Argentina, Uruguay, sur de Brasil, toda Bolivia, Chile de taco a punta y en el 2013 cumplió lo que parecía su máximo sueño : Cuzco en su Kawasaki Ltd 454. Aunque todavía sigue llegando de su Meca motociclística: su flamante viaje a Ecuador en moto en el 2015. Hincha de San Lorenzo y militante de la vuelta a Boedo.  








lunes, 30 de mayo de 2016

RESEÑA A "CASA DE VIENTO" EN REVISTA ÓMNIBUS Nro. 52, POR LIDIA ROCHA


Marta Ortiz, Casa de viento, (Alción Editora, Córdoba 2015)

"Trazos sobre la pared del viento", por Lidia Rocha 

en la sección Artículos críticos, edición Nro 52 -año XII, abril de 2016-, revista Ómnibus (Madrid, La Mirada Malva). 

Enlace: 


http://www.omni-bus.com/n52/sites.google.com/site/omnibusn52/literatura/casa-de-viento.html

 

Texto completo:

Trazos sobre la pared del viento 

(Alción editora, Córdoba, Argentina, 2015)

Por Lidia Rocha
Profesora en Letras y poeta argentina




“Un libro es una casa de viento”, dice Marta Ortiz. Y aún sabiéndolo se dispone a llevar ese aire en movimiento a las bibliotecas ajenas,  a dejar que el pensamiento se haga sólido, a permitir que su palabra viaje.

Nos lega así un poemario que es uno y varios a la vez, desde el primero, Casa de viento, que da título al conjunto, hasta Condensados, que lo cierra, pasando por sumidero (entran a la casa los vientos más soeces) y clausura, donde la invitada feroz es la muerte: …ceñido el moño a la mujer translúcida/que llevo cosida a mi espalda. No camina sola, quien dialoga con la versión invisible de aquellos con quienes ha amado.

La casa es el anhelo del hogar y el recuerdo del hogar. Lo que se desvanece y lo que perdura. Lo que ya está en la casa y lo que se caza. Marta se balancea en esta dialéctica  fundada en el oxímoron porque la casa permanece mientras que el viento disgrega, y ambos son transitorios en su devenir.

Rota la cinta elástica/ partió en dos/ -la persiana-/ los dominios/ el adentro y el afuera/ el aire y el des-aire. Juego de contrastes entre la naturaleza y el pensamiento, el adentro y el afuera, el pasado y el presente, los vivos y los muertos, aquí es posible que el canto de la madre se oiga, un milagro capaz de traspasar la delgada membrana que separa los mundos. Porque hay una caja de tiempo que marcha en contra de la otra casa, la de los relojes, la que decreta el límite con su naipe fatídico.

La casa paterna se obstina en su presente, aunque la desmemoria le vaya comiendo vidrios, cortinas, sonido de pedales. La memoria pretende atraparlos, es la caja de tiempo que preserva el antiguo patio, la bisagra desaceitada. Recupera lo que puede –retazos, imágenes dispersas-  y la palabra la ayuda en su trabajo perpetuo: No se vuelve/ de la lámpara quemada colgando del techo/que nadie cambiará/de la bisagra desaceitada y la respiración arrítmica, porque –como dice William Goyen, “Nunca nos recuperamos de nuestro lugar de origen”. Eso es la infancia: no se vuelve, pero irse es imposible, como en una cinta de Moebius.

Y la otra casa, la de las palabras, se guarece en la tinta, el papel, el cartón de las tapas, el anaquel, la biblioteca, que también son cobijos a merced del viento. ¿Cuándo volveremos a tocar algún libro? ¿Cuándo habrá sido o será la última vez que pasemos los ojos sobre ese párrafo? Todo libro es un libro de arena, una casa en la pared del viento: la biblioteca es un desierto/ duna de papel toda escritura/ página errante/ que no volvemos a encontrar. Y no obstante existe una página de donde no se vuelve.

En ese amor por la literatura, es fácil confundir la perspectiva: cruje a seda sonora la garganta del pájaro (…) / -¿Canta un ruiseñor?/ (he leído el cuento de Andersen)/ -Una alondra –corrige mi padre/ (No conozco la especie/ No leí aún Romeo y Julieta).

Marta ha tejido una casa de viento como si las palabras fuesen inasibles y poderosas. Así el lenguaje construye una morada evidentemente transitoria. Y, de todos modos, único hogar. A sabiendas de que lo escrito es un trazo sobre la pared del viento, la poeta se obstina en decir, en agregar espesor a la casa, sentido a las cosas. Es su manera de estar en el mundo, de abrazarlo antes del desamparo. Habitantes de lo precario nuestra vida es sólo el antes, el antes de la trampa / camuflada en la línea del tiempo. Así en un pequeña escultura de cerámica madre e hija están aún unidas en el abrazo primigenio: precoces cintas de Moebius / tus brazos / mis brazos/ conjuran esmaltados / los mutuos futuros desamparos.

Y el mundo, el afuera, puede ser despiadado. A esa conmoción le dedica un lugar en su casa de viento. La llama sumidero, porque habla del horror: un terremoto en Chile, dos niñas muertas Mosameet Hena, que murió a latigazos y Anusha, quemada con ácido por sus propios padres.

Y el mundo, el de adentro, no siempre es gentil, hay abrazos rotos, manos que se alejan. Así y todo la poeta urde metáforas desde el jardín con un vaho picante a cardamomo/ jengibre/ motas de canela / pétalos de rosa. ¿Por qué no sería posible renacer si la física dice que “existen diez dimensiones / quien sabe si no once”? Así como el tronco exhausto del viejo paraíso / ha dado flores violetas. Ella quiere reverdecer cada historia, cada ser. Seguir la voz de su hermana, pidiéndole no permitas que tu jardín se seque, y entonces recuperar las rositas rococó/ la mata de lavandas/ los agapantos/ el malvón.

Tal es nuestra naturaleza, habría que dejarse ir por la corriente/la lucidez del agua que no cesa, escurrirse. Después de todo nada detendrá el Simurg/ reunido/ en la acústica espesura / hasta secar el otoño / hasta partir el invierno.

Quizás el secreto resida en preservar la duna/ su color y consistencia/ el mar / la montaña/   subirlos al poema, insistir en el deseo pánico de totalidad y finalmente unirnos a todo lo que existe.
 



http://www.omni-bus.com/n52/sites.google.com/site/omnibusn52/literatura/casa-de-viento.html