OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS

domingo, 22 de mayo de 2011

TORRE DE BABEL DE LIBROS

En medio de la plaza se levanta la obra de arte efímera de intervención urbana, creada por Marta Minujín (Official Web Site: http://www.marta-minujin.com/ ), que recrea la Torre de Babel, aquella que fue idenficada con la soberbia de los hombres en la historia bíblica.

Lugar: Plaza San Martín, Buenos Aires, del 12 al 27 de Mayo




Versiones un poco más antiguas:
Pieter Brueghel El Viejo, 1563, óleo sobre madera:
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Hace quinientos años, el jefe de un hexágono superior dio con un libro confuso como los otros pero que tenía csi dos hojas de líneas homogéneas. Mostró su hallazgo a un descifrador ambulante, que le dijo que estaban redactadas en portugués; otros le dijeron que en yiddish. Antes de un siglo pudo establecerse el idioma: un dialecto samoyedo-lituano del guaraní, con inflexiones del árabe clásico.[...] Esos ejemplos permitieron que un bibliotecario de genio descubriera la ley fundamental de la Biblioteca. Este pensador observó que todos los libros, por diversos que sean, constan de elementos iguales: el espacio, el punto, la coma, las veintidós letras del alfabeto. También alegó un hecho que todos los viajeros han confirmado: "no hay, en la vasta Biblioteca, dos libros idénticos". De esas premisas incontrovertibles dedujo que la Biblioteca es total y que sus anaqueles registran todas las posibles combinaciones de los veintitantos símbolos ortográficos (número, aunque vastísimo, no infinito) o sea todo lo que es dable expresar: en todos los idiomas.

Fragmento de LA BIBLIOTECA DE BABEL
(Ficciones, 1944)
Jorge Luis Borges




Escher, 1928


Ayer, 21 de mayo, amaneció nubladísimo en Buenos Aires, pero a mediodía el sol brillaba a pleno y cielo azulísimo y la plaza San Martín, más allá de su sombra benéfica ofrecía un espectáculo inusual, clasificado como efímero porque en el tiempo real, podrá ser visto y recorrido durante menos de un mes.
La sombra también benéfica de Borges -para la literatura, por supuesto- cubría todo el paisaje:
La plaza San Martín
Jorge Luis Borges
A Macedonio Fernández

En busca de la tarde
fui apurando en vano las calles.
Ya estaban los zaguanes entorpecidos de sombra.
Con fino bruñimiento de caoba
la tarde entera se había remansado en la plaza,
serena y sazonada,
bienhechora y sutil como una lámpara,
clara como una frente,
grave como un ademán de hombre enlutado.

Todo sentir se aquieta
bajo la absolución de los árboles
—jacarandás, acacias—
cuyas piadosas curvas
atenúan la rigidez de la imposible estatua
y en cuya red se exalta
la gloria de las luces equidistantes
del leve azul y de la tierra rojiza.

¡Qué bien se ve la tarde
desde el fácil sosiego de los bancos!
Abajo
el puerto anhela latitudes lejanas
y la honda plaza igualadora de almas
se abre como la muerte, como el sueño.

Jorge Luis Borges (Fervor de Buenos Aires, 1923)



La Torre de Babel de Marta Minujiin se construyó con libros de diferentes idiomas, que formarán una biblioteca multilingüe.
La estructura de la torre es una estructura helicoidal de 7 pisos de altura cubiertos de 30.000 libros en diferentes idiomas y dialectos que nos recuerda a la mítica Torre de Babel de más de 4000 años.








domingo, 15 de mayo de 2011

Palabra en el Mundo (Rosario)

V Festival Internacional

Palabra en el mundo

Altos de Librería Ross

Rosario/Argentina

19 de mayo a las 19,30

Poetas invitados:

Adriana Borga, Clarisa Vitantonio,

Federico Rodríguez, Marcelo Juan Valenti

María Ester Mirad, Mariana Vacs

Patricio Raffo, Rubén Echagüe

Músico invitado:

Pablo Palumbo

Organizan:

Ana María Russo, Corina Herrero Miranda, Florencia Lo Celso, Graciela Aleta de Sylvas,

Jorgelina Paladini, Mariana Vacs, Marta Ortiz, Miguel Culaciati, Tona Taleti

V Festival Internacional Palabra en el Mundo (Buenos Aires)



“V Festival Internacional de Poesía: Palabra en el Mundo”

organizado por María Chapp, Ernesto Goldar,

Norma Padra, Michou Pourtalé.

Poetas que nos visitan:

Adalberto Polti, Alfredo Palacio, Beatriz Schaefer Peña, Carina Paz, Daniel Mastroberardino, Daniel Grad, David Sorville, Elena Eyheremendi, Elena Garritani, Elisa Dejistani, Emilce Strucchi, Ester de Izaguirre,Gustavo Tisocco, Miguel Angeli, Horacio Laitano, Irene Marks, Julio Bepré, Luis Benítez, Luis Raúl Calvo, Marcos Silber, María Elena Rocchio, Marión Berguenfeld, Marta Ortiz, Nina Thürler, Norberto Barleand, Paulina Vinderman, Rafael Vázquez, Roberto Glorioso, Rubén Balseiro, Sebastián Jorgi, Sonia Del Papa Ferraro, Virginia Segret Mouro.

A realizarse el viernes 20 de mayo a las 14.30 hs.

en el Palacio de la Legislatura de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires

“Salón Intersecretarías”.

El acceso se realiza por Perú 160.

viernes, 13 de mayo de 2011

VERGÜENZA




Vergüenza con doble final

por Marta Ortiz
(para El Fisgón Digital)

Vergüenza es una novela breve juvenil recientemente editada por editorial SIGMAR, (Buenos Aires, 2011, colección Telaraña), que reúne la escritura de dos jóvenes escritores rosarinos: Verónica Laurino y Tomás Boasso, a la que se suma la excelente interpretación gráfica de la ilustradora Dolores Pardo.

Ordenado en cuatro partes, el relato consta de capítulos cortos en torno a la “vergüenza” generalizada que padece Adriano, de doce años, a consecuencia -según sus palabras, entre otras variedades-, de ser un miembro más de una familia sin sentido del ridículo, de su gordura, de su acné. Cuanto conflicto enfrenta quien le va diciendo adiós a la infancia e ingresa en la adolescencia (léase cambios hormonales y sus consecuencias: atracción irresistible hacia Zoe –una isla de placer en la vida de Adriano-, acné, desinterés por la escuela, construcción de mundos propios y privados, etc) tiene su lugar en estas páginas.

Con un lenguaje fresco y claro, adecuado al punto de vista e intereses de la edad que se recorta, los autores dejan flotando una ironía resignada en las apreciaciones de Adriano, así como subyace en todo el texto un toque de humor a veces ácido, otras ingenuo y con un dejo de ternura, que alterna en el lector el dibujo de la sonrisa y la risa declarada.

Un guiño autorreferencial: una de las bibliotecarias que atienden la biblioteca en la escuela adonde asisten Adriano y Zoe, se llama Vero (Verónica Laurino “es” bibliotecaria): “…había un profundo silencio y desde sus dominios aparecieron dos bibliotecarias: Vero y Vane, las dos bibliotecarias: Eran raras, mujeres pájaro, porque cada una tenía un enorme plumero en las manos…”

Entre sus muchos aciertos, subrayo la original vuelta de tuerca que abre un doble final en Vergüenza, desenlace que el joven lector puede elegir a su antojo, como eligió el personaje central. Absolutamente recomendable, esta escritura a dos voces que a la vez aplaca y suma y potencia los rasgos distintivos de Laurino y Boasso, se unifica en una voz reciclada que resuena con ritmo propio, ágil y divertida.

Así escriben:

Ruidos:

Su adicción al maní japonés era indisimulable, siempre llevaba una bolsita, a todas horas y a todas partes. “Mi bolsita de perlas”, la llamaba ella. El maní crujía en su boca. Era una chica con ruidos. Desde su aparición comencé a bañarme más seguido. No quería avergonzarla.

La Reina del balcón (fragmento)

Me senté a solas en el piso y dejé que Zoe terminara de ver su novela con tranquilidad. Lo que más me llamó la atención fue una maceta naranja y rectangular, ubicada en el medio del balcón, en la que había algunas flores de color rojo fuerte, casi tirando al violeta, que me parecieron un pequeño mundo autosuficiente que rodeaba una flor mucho más grande, extraña y amarilla. […] Ellas la llamaban la Reina del balcón, ya que representaba el equilibrio perfecto. Yo le pregunté qué tenía que ver una reina con el equilibrio.

link a El Fisgón Digital:

http://www.elfisgondigital.com/fsgw/arte/nota67514

domingo, 8 de mayo de 2011

DAVID FUKS (*) POETA INVITADO


Nelly Leónie Sachs

POETAS DE ROSARIO XVI

Leonie Sachs


Advino tarde

al desorden del lenguaje

con el exilio y la caída

de sus amados hermanos.

Se intoxicó

con las emanaciones

del hollín más tenebroso

y enloqueció del judaísmo

de Emmanuel Levinas.

Es decir,

del compromiso

con sus próximos lejanos.


(de Vita a Cor, Press Scripta Editora, Rosario,2010)


Voces de Nelly Sachs,

La muerte multiplicada


Muele la muerte multiplicada

hasta el vital infinito,

fracasando en su intento de explicarse a si misma.

Creciendo en el agotamiento

de las palabras que la nombran.

Miasma cruda la misma muerte.

Dueña inventora de todos los estertores.

Prolificando incansable incontable

sus hijos, llamarada oscura .

El hollín más hediondo y pesado

ajeno a toda precognición.

Ignición sin incandescencia.

Ah! la increíble hoguera exterior

que parecía incapaz de encender la hoguera interior.

Derrota de todas las creencias,

en su combustión las voces pueden aún,

agitan la mudez ante el horror de la pira

no la fogata del hogar,

la pila fragmentada de yacientes voces,

de desencantos de cánticos de canto elevados,

de salmos que no alcanzaron a elevarse,

alabanzas que no arribaron al fulgor .

Rescoldo frígido, amoratados labios.

Sustraídos del instante del trémolo

de la mano que ya no mece.

Kadisch sin ritornelo

de paz para todos nosotros haremos,

del arrullo perverso que despierta

la nana no tiene no puede rechina.

Ni siquiera ajena.

Se enajena toda explicación,

se vierte y desparrama sin cauce.

en el cuenco de las manos.

Voces de Nelly Sachs

Ah! el coste de la palabra yaciente

recuperada la hilacha de vocales desfilamentadas.


(De Mburucuyá, inédito)


En noviembre


En noviembre

avariciando siestas florecidas

perfuman intrusos los tilos en calle Iriondo.

Llamador el ladrido de la perra,

sobre mis cordiales ascuas

preanuncian en la cancel

que desesperamos por tus pasos.


La primavera anida en la nariz


Teníamos plátanos jóvenes

en la vereda sobre Rivadavia Nueve

y peleando pelábamos sus ramas bajas,

pulsábamos su savia

para forjar arcos y flechas rotas y sables corvos,

salvas,

al tronar de los tambores.

Ahora igual lo mismo casi

en la esquina de Gálvez y Paraguay,

enlaza violetas y cita

a las campanitas de la calle perdida,

el sosiego pasional del mburucuyá

en la enramada del ferrocarril,

el mismo olor distinta lluvia

destiñe el aire la primavera

anidan en la nariz

estrategias civiles para dar de baja

al paso marcial del tiempo.


(de Vita a Cor, Press Scripta Editora, Rosario,2010)




(*) David Alberto Fuks. Escritor, docente (UNR), psicólogo , investigador (FODEHUPSI y PID) y editor. Autor de Diciembre cuando apuñala a traición, (Ed. La Lámpara Errante, Bs. As., 1991), Claubsurda gatillo (Mínima Inmoralia Ediciones, 2000), Codicia de Piélagos, Vita a cor (ambos en Press Scripta, Col. de Poesía,). Publicó en las antologías: Ciclo –Antología de diez poetas y uno más (Ed. Alfil, Tel Aviv, 1980), Edmond Jabès y el erotismo en Actas. Coloquio de Literatura Francesa (C.E.L.F/ FHYA, U.N.R, 1997), Infancia y Sociedad en Nuestra pobreza. Arturo Firpo (comp.), Edit. Fund. Ross. 1997), y Crecer en el Gueto. Crecer en el Mundo (Marcos Aguinis et alt.). Editó y prologó Atajos en la noche (Press Scripta, Col. Ensayos /Experiencias biográficas). Colabora en publicaciones nacionales e internacionales .Primer Premio del Concurso Internacional de Poesía “Nuria Villá” en Letrarte 2009 (U.N.T.).Prologó libros, ejerció como jurado de certámenes litearios, dictó seminarios en Argentina y en el extranjero ,entre otros temas sobre metáforas animales y clásicos literarios europeos; sobre Perdón, Venganza y Justicia en la obra de los filósofos contemporáneos, etc. Fue director de Despliegos en sociedad y cultura y actualmente es director de la revista Étimos.

lunes, 2 de mayo de 2011

JAVIER ADÚRIZ (1948-2011)



Puerta

Ahí estás, cerrada igual que un párpado,

como si detrás no hubiera

un evaporado país, tronar de un corno

de la fantasía:

llanura,

mueca o sonrisa

para cada ahogado acontecer.


Raja,

con esplendor vibrando

en el hábito de lo efímero,

cada línea, cada línea,

como el dolor

pidiendo aire, corriendo el cerrojo

de una indestructible

eternidad

desmantelada.


De La forma humana, 1999


¿Oís el río?

¿Oís el río, Okusai? No está lejos.

Tiene el sonido ambiguo de la vida.

Son como cascotitos limpiándose

con la corriente, algo múltiple.

Prestá atención. Detrás del ruido

se ve el nacimiento rudo de las cosas,

eso íntimo, desesperado casi, casi

enorme en su notoria nimiedad.

¿Oís, Okusai? ¿Ves? No necesito

que me pongas esa cara de tintorero

feliz. Dejate ir nomás, un poco.

¿O vinimos nada más que para esto?



En Palermo

Hoy es día de mojarras, Mario.

La superficie del lago es transparente

y no parece sensato intentar de nuevo

la suerte del mediomundo.

Al fin y al cabo, fue casi por azar

que sacamos la bestia imaginaria.

¿Te acordás?, se reía de nosotros

con esa boca llena de felpudos sarcásticos.

Algo bíblico.


Sí, es día de mojarras, che.

El cielo brilla indiferente y produce

ese efecto gregario que nos ablanda a todos.

Además, quién oye la canción de los mansos.

Yo te había comprado el helado de palito

con el que señalaste de pronto la profundidad

y mirá, ahora estamos aquí

a merced de las palabras.


No valen intenciones. Que vengas

y te enfundes en el vistoso pilotín amarillo

con la red en la mano

no es argumento suficiente. El agua

es peligrosa siempre, ¿viste?,

te refleja y no te refleja,

pero no hay monstruos cada dos por tres

en el lecho del lago.

Te lo digo así, para que no insistas.


¿Dónde estará ese sueño de vapores

y ronquidos felices?...


Mario,

no creo que la vida dé oportunidades.

Eso sí, cuando arrojaste la red

te oí el grito más tierno, más ilusionado

y éramos dos titanes, ambos

tirando de la caña.


Madre patria

En el fondo de casa tengo a mamá partida a machetazos.

Vuelve la pobre, no se conforma y me obsede

cada año bisiesto. Los febrero 29, por ejemplo,

la saco de la bolsa, y la llevo a pasear

por lo cerrado de la noche. Después procedo.


No es agradable, es cierto, salir a la avenida olfateando

muerte. Y más, con mamá en los brazos. Me basta

con cerrar los ojos para verla un poco despeinada

hablando de la carestía de la vida. Como si la vida

fuera barata o cara. Qué se yo. Cosas de mamá.


Me encanta, eso sí, cuando nos sentamos a tomar la leche.

Si cae en viernes, me la llevo lejos a almorzar

y me la como con furia. Somos gente de carácter.

Quien más quien menos, en la familia, tiene

algo de ayunador o de caníbal. Estilo que le dicen.


De las pesadillas, mire, prefiero no hablar. Son un cine.

Un espectáculo asombroso, horrible sí y con finales

bruscos. Pero las guardo conmigo: es lo único

que sigue, cuando la miseria aprieta y no hay amigos

o la cana llega, como usted, diciendo no se sabe qué…


Ahora la encuentro en las palabras. Ahí la llevo por partes

en esta forma de lenguaje, un poco enajenado tal vez,

pero tan querible, tan íntimo, que no sabría decirle

si lo prefiero decididamente a mamá. Es más callado,

menos inquietante y no depende de los años bisiestos…


de La verdad se mueve (Del Dock, 2008)


Coro

La prolijidad, desdichado lector,

no se corresponde con la índole

de mi carácter. Me maldispone

trabajar de prólogo, (amén

de este atavío arlequinesco).


Digo: como pueblo

soy una caricatura del primer mundo.

Debiera componer un mundo, ¿no?

Ahora salgo para advertir una razón:

la melancolía no era el único pasto

de las aves. Comedia o no,

cada quien arrastra el trayecto de su risa.


Lo supo Aristófanes, frente a la amargura

ateniense; y el inefable Fidel Pintos,

cuya fealdad sin palabra

nos consolaba de nosotros mismos.


Está dicho: para un pueblo joven, lo risible

compromete innumerables músculos.


De Canción del samurai, 2004



Elogio de nosotros mismos

Nosotros, los que mentimos a diario,

los que encarnamos el difícil arte

de la locuacidad vacía,

nosotros, los embaucadores

de sordos,

temblones mediocres del infinito

abismo, los artistas consumados

de la transmutación y la astucia,

raza de enanos

irredentos, de perdularios

a domicilio, nosotros,

los sabios, los mezquinos, paralíticos

de la alegría, los entusiastas

del odio, los magníficos,

los elegidos desde siempre

para juzgar y condenarnos.

Deliciosa inteligencia.

De Solos de conciencia, 1985


El nadador


Las últimas piletas son agrias. Llueve

tanto o más de lo pensado, aun

cuando los jazmines revienten

y las enredaderas se aúpen a los árboles.

Creeme..., no se puede creer. Los huesos

hablan y el animal afina por debajo

una canción indescriptible. Igual,

no se quiere dejar de sonreír.

Hay algo en los recuerdos, vale decir,

en el seco ahora, en el puro y desaforado

ahora, que no importa demasiado

si el resto se vuelve confuso y breve,

fragmentario. Lo interesante está aquí,

en este aquí del tiempo, aunque la casa

finalmente esté sola... o vieja... o devastada.

(*)Javier Adúriz (Bs.As. 1948-2011), poeta y ensayista. Ha publicado ocho libros de poemas, entre otros títulos: Canción del samurai (2004), La verdad se mueve (2008) y Esto es así (2009).

En otro orden, se considera un posclásico, perspectiva estética que ha defendido en sus últimos ensayos. Codirigió la colección "Época" de Ensayos del Dock.