OTRAS VOCES, OTROS ÁMBITOS

martes, 11 de octubre de 2011

Pessoa


Gustav Klimt, El árbol de la vida

Si yo viera aquel árbol como todo el mundo lo ve, no tengo nada que decir sobre aquel árbol. No vi aquel árbol.
Es cuando el árbol desencadena en mí una serie conexa de emociones que lo veo diferente y justo. Y en la proporción en que esas ideas y emociones fueran aceptables para todo el mundo, y no solo individuales, el arbol será El Árbol.


Por Fernando Pessoa (Escritos autobiográficos, automáticos y de reflexión personal, Emecé, Buenos aires, 2005)

jueves, 6 de octubre de 2011

Tomas Tranströmer (Estocolmo, Suecia, 1931)



Nobel de literatura 2011 para el poeeta sueco Tomas Tranströmer:

Un poema no es otra cosa que un sueño que yo realizo en la vigilia. El sueño y el poema vienen de la misma persona. Tienen algunas leyes compartidas. Tengo una relación de mucho amor con el sueño. Me voy a la cama como si fuese a una fiesta. El despertar es casi siempre una desilusión.

del diálogo de Tomas Tranströmer con el poeta español Juan Antonio González Iglesia en El país, Madrid:

http://www.elpais.com/articulo/cultura/Transtromer/poema/cosa/sueno/vigilia/elpepucul/20111006elpepucul_4/Tes


Después de una larga sequía


Ahora mismo el verano es gris; noches extrañas.

La lluvia se desliza desde el cielo

y en calma aterriza

como si se tratase de sorprender a alguien que duerme.


Los círculos de agua pululan en la superficie de la ensenada

y es la única superficie que hay

-lo otro es altura y profundidad,

ascender y hundirse.


Dos troncos de abeto

emergen y se estiran en largas, huecas señales de tambor.

Lejos están las ciudades y el sol.

El trueno está en la hierba alta.


Es posible llamar a la isla de los espejismos.

Es posible oír esa voz gris.

Para el rayo, el hierro es miel.

Uno puede vivir con su código.


(de La barrera de la verdad, 1978)


Siesta

Pentecostés de piedras. Y con lenguas crujientes...

La ciudad ingrávida en el espacio del mediodía.

Sepultura en luz hirviente. El tambor que acalla

los palpitantes puños de la eternidad cautiva.

El águila sube y sube sobre los que duermen.

Un sueño en que la piedra del molino se vuelve como el trueno.

Pasos del caballo con la venda en los ojos.

Los palpitantes puños de la eternidad cautiva.

Los que duermen cuelgan como péndulos en el reloj del tirano.

El águila planea, muerta, en las cascadas que fluyen del sol.

Y resonando en el tiempo —como el ataúd de Lázaro—

el ombligo que late, de la eternidad cautiva.


de Secretos en el camino (1958), traducción, Roberto Mascaró

Respuesta a una carta


En el último cajón del escritorio encuentro una carta que llegó por primera vez hace veintiséis años. Una carta aterrada que aún ahora, al llegar por segunda vez, respira.
Una casa tiene cinco ventanas: a través de cuatro de ellas el día brilla claro y tranquilo. La quinta da a un cielo negro, relámpagos y tormenta. Yo estoy en la quinta ventana. La carta.
A veces, se ensancha un precipicio entre el martes y el miércoles, pero en un instante pueden transcurrir veintiséis años. El tiempo no es una línea recta sino más bien un laberinto, y si uno se acuesta contra la pared en el lugar adecuado puede oír los pasos apurados y las voces, uno puede oírse a sí mismo transitar allí, del otro lado.
¿Tuvo esta carta alguna vez respuesta? No lo recuerdo, fue hace tiempo. Los incontables umbrales del mar continuaron pasando. El corazón continuó dando sus brincos segundo a segundo, como el sapo en la hierba húmeda de la noche de agosto.
Las cartas no contestadas se hacinan en lo alto, como nubes cirrostratos que anuncian mal tiempo. Ellas debilitan los rayos solares. Un día contestaré. El día en que esté muerto y por fin pueda concentrarme. O por lo menos esté tan lejos de aquí como para que pueda volver a encontrarme. Cuando vaya, recién llegado a la gran ciudad, por la calle 125, en el viento de la calle de las basuras danzantes. Yo, que amo el deambular y el desaparecer en la multitud, una letra T en la interminable masa del texto.

(de La plaza salvaje (1983), incluida en Para vivos y muertos, Hiperión, 1992, Madrid, trad.:Roberto Mascaró)

lunes, 3 de octubre de 2011

MAPAS (según María Negroni)


La Cosmographia de Ptolomeo (1482)

“……lo que llamamos un mapa es un conjunto de líneas diversas que funcionan al mismo tiempo como armadura, premonición, código lingüístico y colección arbitraria de la memoria. Hay líneas que representan algo y otras que son abstractas. Las hay que forman contornos y las que no, éstas son las más hermosas. Las líneas son los elementos constitutivos de los acontecimientos, los que vivimos con otros, los que vivimos a solas, los que soñamos o tememos, algo así como un escenario dispuesto para el periplo de los deseos. También son las coordenadas que nos ayudan a perdernos, a agotar aquello que sabemos, y así llegar más rápido al cansancio y a la entrega.

No sería otra cosa la escritura, el sueño de unos paseos interminables por paisajes olvidados, una grafía incierta donde cada lugar es un mundo (un espacio interior) que indica solo lo impronunciable: esa quietud inspirada donde buscamos reconocernos, unirnos a aquello de nosotros mismos que pertenece al Absoluto, en el que todo participa.”

(fragmentos tomados de:Pequeño mundo ilustrado, María Negroni, Caja Negra, Buenos Aires, 2011)

lunes, 26 de septiembre de 2011

NICOLE BROSSARD (*)


Georgia O'Keefe: Escalera a la luna

Poemas tomados de "En el presente de la pulsación"
(Au présent des veines, trad. Sara Cohen y Alicia Genovese, Botella al Mar, Buenos Aires, 2000)

3.

aproximar los rostros

el agua que restablece los colores
quedar pegada al follaje de la noche
entre dos palabras de pasaje
traer hacia sí

todas las formas de figuración

hacia donde el cuerpo no duda

en el alba envolvente del ser

3.

rapprocher les visages
l'eau qui répare les couleurs

me tenir collée au feuillage de la nuit

entre deux mots de passage
ramener vers soi
toutes les formes de figuration
ou le corps n´hésite pas

devant l'aube étreint de tout l´être


17-

tener un lugar toda la vida

en su lengua materna

goce de la vida tenerla allí por donde ella pase

orilla que excava su metáfora

no hay agonía

solamente el relato


17-

avoir lieu toute une vie
dans sa langue maternelle

joie de vie l'avoir là où elle passe

rivière creusant sa métaphore
pas d'agonie

seulement le récit


(En el presente de la pulsación)


son siempre las mismas voces
grandes objetos de palabras
luz noche o silencio
los mismos pájaros la tarde
el ruido del otoño y otro
párrafo más allá de las palabras
aun cuando respiro
la respuesta huye

ce sont toujours les mêmes mots
grands objets de paroles
lumière nuit ou silence
les mêmes oiseaux l'après midi
le bruit de l'automme un autre
paragraphe en decà des mots
quand je respire
la réponse qui fuit

(Fiebre a lo lejos)

13-
a cada civilización un volumen tal
de huesos y de silencio

en el paisaje
la naturaleza hace rizos

agujeros de nacimiento en el ser

sin consideraciones hacia el ego gentil

obligado a caminar entre las granadas

13-

à chaque civilisation un tel volume

d'os et de silence

dans le paysage

la nature fait des boucles

des trous de naissance dans l'être
sans égard pur l'ego gentil

obligé de marcher entre les obus


(Noches de verano de 1 a 19)

(*)Nicole Brossard Nació en 1943, en Montréal, donde reside.
Su obra, iniciada en 1965, comprende una treintena de títulos de poesía, ensayo y novela. Ha sido traducida al inglés, alemán, español, italiano y neerlandés. En 1994 ingresó en la Academia de Letras de Québec y en 2010 recibió la distinción de Oficial de la Orden de Canadá. Su último libro es Piano blanc (2011). Libros de poesía traducidos al español son Instalaciones (UNAM), Vértigo del proscenio (El Toucan de Virginia), En el presente de la pulsación (Botella al mar), Camino a Trieste (Mantis editores) y Cuaderno di rosas y de civilización (UNAM). También han sido traducidas al español sus novelas El desierto malva (Joaquín Mortiz), Barroco al alba (Seix Barral), Ayer (Editorial Aldus) y Diario íntimo (Bajo la luna).